Cubanas musulmanas hablan sobre violencia de género

Mujeres de fe articulan un discurso de denuncia frente a diversos tipos de violencia y promueven un acercamiento a la religión desde una perspectiva de género.

En el último año han sido más visibles las voces de mujeres musulmanas que intentan desmontar los discursos fundamentalistas en los medios de comunicación, redes sociales o en encuentros ecuménicos.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

La Habana, 7 sep.- “Cuando se analiza la violencia de género desde un enfoque interseccional también hay que tener en cuenta la religión”, asegura a la Redacción IPS Cuba Maryam Camejo, periodista, musulmana y activista feminista.

Aunque no existen cifras oficiales sobre el número de personas que practican esta fe en la isla caribeña, algunas fuentes estiman en 7.000 fieles. Sin embargo, la conversión al Islam en Cuba sigue sujeta a prejuicios, más si son mujeres quienes se integran a la congregación.

Desde el último año la página en la red social Facebook Cubanas Musulmanas, visibiliza  el Islam con un enfoque de género, y se ha erigido en un espacio de denuncia de distintas formas de violencia.

Islamofobia de género

Camejo señala entre las formas de violencia que sufren las mujeres musulmanas, sobre todo las que usan el hiyab o velo islámico, a la islamofobia de género. Esta puede expresarse en acciones de discriminación o incluso en agresiones físicas.

Maryam Camejo, periodista cubana, musulmana conversa desde hace siete años y una de las voces feministas de esta comunidad en La Habana habla sobre violencia de género.

Foto: Tomada del perfil personal en Facebook de la autora.

Para la periodista, este tipo de violencia estigmatiza y atenta contra la inserción social de las musulmanas, sus posibilidades de encontrar trabajo, contra sus hijos e hijas; y es resultado de la intolerancia y el desconocimiento.

El 28 de abril de 2020, la página Cubanas Musulmanas denunció el caso de una trabajadora de la corporación Cimex en el municipio habanero de La Lisa, a quien le impedían usar el hiyab en su puesto laboral.

En el post el grupo aclaraba que exigir a alguien que no use el velo islámico es un acto de violencia, por lo que este representa para las musulmanas.

“Se considera islamofobia de género porque la discriminación parte del uso de una prenda, una marca de fe, que singulariza a las mujeres. Los hombres no presentan de forma tan visible su religiosidad”, explica Camejo.

Aunque la Constitución cubana (2019) establece el derecho a la no discriminación por creencia religiosa, también regulado en el Código Laboral (2014), aún se necesita una mayor claridad y cultura jurídica en la ciudadanía sobre cómo actuar en situaciones similares.

Violencia machista y manipulación de la fe

La joven periodista refiere que la otra forma de violencia más común se produce dentro de la propia comunidad y parte de matrices de pensamiento extremista, que “intentan encasillar en determinados moldes la supuesta mujer musulmana”, comenta Camejo.

En un encuentro ecuménico desarrollado en marzo de 2020, con motivo del Día Internacional de la Mujer, las panelistas se refirieron a como en ocasiones se manipula la fe para justificar la violencia.

En el caso de las musulmanas, la religión también es utilizada para someter, sostener las dependencias y aislar a las víctimas, desde posiciones fundamentalistas.

Camejo, quien también es profesora de Corán en la Mezquita Abdallah ubicada en La Habana Vieja, considera una herramienta para el empoderamiento y contrarrestar la violencia, la enseñanza del Islam desde lecturas hermenéuticas y descoloniales, y con un enfoque feminista.

“La mirada, desde mi punto de vista, debe ser feminista porque te permite acercarte a los textos islámicos desde cuestionamientos y a partir de ahí a una interpretación diferente del Islam”, comenta.

Otra particularidad de las historias de violencia al interior de la comunidad ha sido la condición de migrante de varias víctimas, lo que supone una vulnerabilidad adicional.

Cubanas musulmanas, el 1 ro de julio, denunció el caso de dos jóvenes cubanas que salieron del país supuestamente para estudiar en una nación del Medio Oriente y se encontraban restringidas de movimiento por el hombre que las ayudó a salir, quien les retiró sus documentos legales.

Por otra parte, también son recurrentes los discursos de odio y el ciberacoso a través de las redes sociales. Este 6 de septiembre la página de Facebook se hizo eco de una denuncia por acoso sexual y pornografía infantil de un miembro de la comunidad internacional en una posición de poder.

Respuesta feminista y comunitaria

En el último año han sido más visibles las voces de mujeres musulmanas que intentan desmontar los discursos fundamentalistas en los medios de comunicación, redes sociales o en encuentros ecuménicos como el transcurrido en marzo de 2020.

Sin embargo, para Camejo aún queda mucho por hacer. “La respuesta de la comunidad ante la violencia es diversa. En el caso de la islamofobia de género se aprecia una acción rápida de apoyo a quien fue violentada a causa de su religión”, asegura.

“Pero cuando hablamos de violencia machista al interior de la comunidad, no funciona igual. Hay muy poco apoyo de las autoridades de la comunidad en Cuba. Aunque esto no es un fenómeno específico de aquí, es un mal global y muy latente en América Latina”, considera.

Para ella, empezar a cambiar este escenario demanda primero una Ley Integral contra la violencia de género en el país. Se necesita, además, posicionar de forma sistemática estos problemas en la agenda de los medios cubanos, con un enfoque emancipatorio y de inclusión social.

“Es muy importante hacer comunicación inclusiva en los medios, que ayude a la aceptación de la diversidad, a la convivencia con el otro desde el respeto, que no es lo mismo que tolerancia”, dice, la directora del medio independiente Con/texto Magazine

Y agrega: “También es necesario crecer en el activismo feminista, y que este considere todas las maneras de ser mujer, de vivir y expresarnos, las diferentes vulnerabilidades. Me remito de nuevo al concepto de diversidad”. (2020)

Un comentario

  1. Yo

    Es interesante ver como fuera de Cuba la discriminación hacia las mujeres musulmanas es más cruda, aunque a nosotros en el país nos queda mucho por hacer, no es tarea de un día.

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.