Los debates incluyeron el contexto regional e internacional, desafíos del ordenamiento monetario, coyuntura social y la nueva estrategia socioeconómica.
En medio de las restricciones que impone la Covid-19, profesionales del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC) de la Universidad de La Habana debatieron ampliamente aspectos neurálgicos de la coyuntura socioeconómica actual del país, durante los días 8 y 9 de diciembre, en el Hotel Habana Libre. Se trata del Seminario Anual que realiza esta institución, que en el presente 2020, arribó a su 31 aniversario.
Las autoridades emprenderán el 1ro de enero una reforma monetaria y cambiaria que debe contribuir a acelerar otras transformaciones profundas del modelo económico cubano, mientras la población saca cuentas en un escenario con salarios y precios totalmente diferentes.
El gobierno cubano tomó de sorpresa a muchos, cuando hizo el primer movimiento en el tablero. Al anunciar el mandatario Miguel Díaz-Canel, el 10 de diciembre, el inicio del ordenamiento monetario en el nuevo año, anticipó la tasa de cambio única entre el peso cubano (CUP) y el dólar. Nadie esperaba que ese día él informase cuál era.
Entre las medidas más criticadas por la población está el incremento de la tarifa de la electricidad.
Desde que este 10 de diciembre el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunciara la esperada y debatida unificación monetaria a partir del primero de enero, las redes sociales se dispararon con criterios emitidos desde la nación caribeña.
La agricultura y en especial el tabaco, fueron los grandes perdedores tras las abundantes precipitaciones de noviembre que, por otra parte, favorecieron el llenado de los embalses.
El tabaco, uno de los cultivos de mayor importancia para las exportaciones cubanas por aportar las hojas para los conocidos habanos, sortea obstáculos climáticos y materiales, intentando no comprometer los ingresos que demanda una economía con severas restricciones financieras.