Doblan las campanas en Cuba por el cardenal Jaime Ortega

A su quehacer como Arzobispo de La Habana se debe la creación de varias parroquias y un diálogo con el Gobierno que permitió la excarcelación de prisioneros políticos.

El cardenal Ortega siempre tuvo una especial preocupación por el laicado y, dentro del mismo, por las y los jóvenes.

Foto: Archivo IPS Cuba

La Habana, 27 jul.- Tañer de campanas, misas diarias, oraciones y mensajes de condolencias suceden en los funerales del Cardenal Jaime Ortega (1936-2019), cuyos restos mortales se encuentran tendidos en capilla ardiente en la Catedral de La Habana, para que religiosos, laicos y la ciudadanía le rindan homenaje.

Ortega, de 82 años, falleció la víspera en horas de la madrugada a consecuencia de un cáncer.

En la tarde de ayer, se celebró la primera de las misas diarias con el cuerpo presente del Arzobispo Emérito de la capital cubano, vestido con la casulla roja (color usado en los funerales del Papa y de los cardenales), el anillo, la mitra y el báculo que lo identifican como Príncipe de la Iglesia.

Según ordena la tradición católica, las iglesias hicieron sonar sus campanas entre las 12 meridiano y las 6:00 pm, e igual ocurrirá este sábado y domingo, como muestra de dolor.

El cardenal Ortega, acompañó en Cuba las visitas de los papas Juan Pablo II, en 1998, Benedicto XVI, en 2012, y Francisco, en 2015.

Foto: Archivo IPS Cuba

Entre los múltiples mensajes de pesar se encuentra el del presidente Miguel Díaz-Canel, quien tras conocerse el deceso escribió en su cuenta de la red social Twitter: “Nuestras condolencias por el fallecimiento del Cardenal Jaime Ortega. Es innegable su aporte al fortalecimiento de las relaciones entre la Iglesia Católica Romana y el Estado cubano”.

 

El 28 de julio, en horas de la tarde, tuvo lugar el entierro del Cardenal Jaime Ortega (1936-2019) en el panteón de los obispos del cementerio de Cristóbal Colón, en la capital cubana.

La ceremonia estuvo precedida por la misa de Exequias en la Catedral de La Habana, oficiada por Monseñor Juan de la Caridad García, Arzobispo de La Habana. Obispos, sacerdotes, laicos y fieles de la Iglesia católica cubana dieron así el último adiós al arzobispo emérito de la urbe.

Miembros de la oposición informaron en redes sociales que fueron impedidos por agentes de la Seguridad del Estado de asistir a los funerales y entierro de Ortega.

Así lo hicieron el laico e ingeniero Dagoberto Valdés, director del Proyecto Convivencia en Pinar del Río, la periodista independiente Luz Escobar.

Otros como la activista Iliana Hernández y el artista plástico Luis Manuel Otero Alcántara explicaron a medios alternativos que desde horas tempranas de la mañana del 28 de julio recibieron advertencias de que no podían estar presentes en la ceremonia.

Medios del Vaticano indicaron que el Gobierno cubano había ofrecido a la Iglesia Católica declarar duelo nacional por el fallecimiento del Cardenal Ortega, pero fue rechazado. Fuentes del laicado confirmaron esta información a IPS Cuba y ampliaron que las causas de la negativa fueron el impedimento de las autoridades a la realización de algunas actividades públicas de la Iglesia católica en días recientes.

 

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, tuiteó: “siempre tendré viva memoria de nuestras enriquecedoras, útiles y largas conversaciones con el Cardenal Jaime Ortega”.

El diario Granma, órgano oficial del gobernante y único Partido Comunista de Cuba, consideró que “su vocación sacerdotal, su formación académica y sensibilidad humana le permitió acceder a la más alta dignidad eclesiástica”.

Y agregó: “Su incansable trabajo pastoral y su amor a Cuba le llevaron a fortalecer decisivamente las relaciones entre la Iglesia Católica Romana y el Estado”.

En redes sociales como Facebook, la usuaria Silvia Marcos aseguró que “la Iglesia Cubana ha perdido a uno de sus grandes pilares. Su obra quedará en la historia y en nuestros corazones. EPD Jaime”.

Por su parte, Humberto Día remarcó: “Gracias Eminencia por su dedicación a su Cuba, su iglesia y a Cristo; gracias Señor por permitirnos su compañía, entrega y guía de la Iglesia cubana llevada por un camino pedregoso, pero iluminado por tu luz (…) No lo olvidaremos y sabemos que ganamos otro intercesor por Cuba ante Dios nuestro Señor”.

Otras personas criticaron la relación de Ortega con los altos cargos del gobierno socialista cubano y algunos activistas LGBTI expresaron en este contexto su crítica en general a la Iglesia Católica, que se opone al matrimonio igualitario, entre otros derechos sexuales y reproductivos.

A continuación, la Redacción IPS Cuba propone una síntesis biográfica sobre el arzobispo emérito de la capital cubana:

  • Nació en Jagüey Grande, en la actual provincia de Matanzas, el 18 de octubre de 1936.
  • Se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras en 1955 y, después de un año, ingresó en el Seminario Diocesano San Alberto Magno, en Quebec, Canadá. Tras cuatro años de estudios de humanidades y filosofía, fue enviado al Seminario de Misiones Extranjeras de Montreal, donde estudió Teología.
  • Regresó a Cuba y fue ordenado sacerdote el 2 de agosto de 1964 en la Catedral de Matanzas, de la cual fue nombrado párroco cinco años después.
  • El ministerio del joven Ortega se vio interrumpido en 1965, al ser internado en uno de los campos de trabajo de las llamadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), que el Gobierno cubano mantuvo hasta 1968, donde eran recluidos jóvenes creyentes, homosexuales y que no cumplieran con el patrón de masculinidad y político-ideológico marcado por las autoridades.
  • El 7 de diciembre de 1978 fue nombrado Obispo de Pinar del Río y cuatro años más tarde, en diciembre de 1981, fue promovido como Arzobispo a la Arquidiócesis de La Habana.
  • Fue creado Cardenal por San Juan Pablo II (1920-2005), el 26 de noviembre de 1994.
  • Presidió la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, de 1988 a 1999, y participó en dos cónclaves, en los que se eligieron a los papas Benedicto XVI, en 2005, y a Francisco, en 2013.
  • El 8 de septiembre de 1993, Ortega, junto al entonces arzobispo de Santiago de Cuba, Pedro Claro Meurice, y obispos de las distintas arquidiócesis nacionales dieron a conocer el documento conocido como Carta Pastoral El Amor todo lo espera, la cual levantó duras críticas por parte del gobierno, así como ataques por parte de la prensa oficial.
  • Medió ante el gobierno del expresidente Raúl Castro (2008-2018), a partir de febrero de 2010, a propósito de las huelgas de hambre de los opositores Orlando Zapata y Guillermo Fariñas, de las que resultó el fallecimiento del primero. Tal labor abrió un sorpresivo diálogo que permitió la excarcelación de los prisioneros de la conocida como Primavera Negra, cuando fueron apresados 75 disidentes en marzo de 2003, así como otros más que solicitaron la revisión de sus casos.
  • Como emisario particular del pontífice, jugó un papel esencial en el proceso de restablecimiento de las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos, a partir del 17 de diciembre de 2014. A propósito, en junio de 2017, presentó el libro Encuentro, diálogo y acuerdo donde abordó el rol de la Iglesia Católica en el deshielo cubano-estadounidense.
  • Acompañó en Cuba las visitas de los papas Juan Pablo II, en 1998, Benedicto XVI, en 2012, y Francisco, en 2015.
  • Su quehacer propició la creación de parroquias, la constitución del Consejo Diocesano de Pastoral, del Consejo diocesano de laicos,  que agrupa a los distintos movimientos de la Arquidiócesis, la reconstrucción de más de cincuenta iglesias y casas parroquiales, el establecimiento de una Casa Sacerdotal que acoge a los sacerdotes de la Diócesis y de toda Cuba para reuniones, retiros o simplemente en sus días de descanso, entre otras obras.
  • A él se debe la construcción en La Habana del nuevo Seminario San Carlos y San Ambrosio, que brinda sus servicios a todas las diócesis de Cuba,  y que constituye la mayor construcción realizada por la Iglesia Católica en el país desde 1959.
  • Creó en el 2011 el Centro Cultural Padre Félix Varela, un centro destinado a la formación del laicado.
  • En mayo de 2016, al llegar al límite de edad establecido por la Iglesia para que los obispos estén al frente de una diócesis, dejó su cargo, asumido por monseñor Juan de la Caridad García, el nuevo arzobispo de La Habana nombrado por el Papa. Prometió seguir sirviendo al Santo Padre, a la Iglesia y al pueblo cubano, “porque el obispo es sacerdote en plenitud y sirve hasta la muerte (…) El obispo, como el sacerdote, no se retira nunca. Dejan un cargo de dirección”. (2019)

2 comentarios

  1. Alina García

    Estarás siempre vivo entre nosotros y siempre serás un ejemplo a seguía. A pesar de tantos contratiempos siempre seguiste adelante y uniste el pueblo de Cuba.

  2. Marta Elena herrera Álvarez

    Supiste ser cubano en todo el sentido de la palabra, fiel a tu país, a pesar de los sufrimientos que pasastes para llevar adelante tu sacerdocio, DIOS te recompensará y solo te solicto que sigas desd ela otra dimensión ayudando a tu pueblos, no has muesrto estás vivo en cada persona que te conoció, habló contigo o recibió de tus benditas manos apoyo

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