Seguridad y asistencia social, retos actuales en Cuba

El escenario de recientes cambios ha colocado bajo presión los supuestos de equidad territorial que caracterizaron, en décadas anteriores, el desarrollo del país.

El censo de 2012 constató que en el país existen más hogares con adultos mayores que hogares con niños y las proyecciones indican que así será en el futuro.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La entrada de elementos de eficiencia en la gestión de la política social ha llevado a formulaciones aparentemente neutras, que transfieren costos de la economía remunerada a los hogares y que se asientan en una mayor presión sobre la capacidad de los actores locales para mantener logros sociales.Es preciso que las políticas que se asuman permitan caracterizar las necesidades de los grupos vulnerables y el diseño de acciones que conecten con las necesidades básicas y otras esferas, como salud, educación y cultura.

La población cubana vive un proceso de envejecimiento acelerado. Un trascendente logro es el nivel de esperanza de vida alcanzado. Si entre 1955 y 1959 la esperanza de vida al nacer era de 62 años,  actualmente supera los 77 años: 79 años para las mujeres y 75 años para loshombres.Resulta comprensible que, entre las medidas indispensables a adoptar ante el envejecimiento poblacional, se encuentre la relacionada con la seguridad social, por la indisoluble relación con los recursos humanos y el desarrollo a corto, mediano y largo plazos de Cuba.

De acuerdo con las proyecciones de la Población Económicamente Activa (PEA) publicadas por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI): “A nivel nacional la PEA crece entre el 2015 y el 2021 en casi 68.000 efectivos. A partir de ese momento comienza a decrecer y para el año 2030 se verá reducida en casi 133.000 personas. De 5 097 439 personas en el 2021 disminuye a 4 964 537 personas. La PEA al final del período de proyección es menor que al inicio de la misma.” Se espera que la tasa de actividad, para la población mayor de 65 años, se incremente entre 2015 y 2025 en más de cinco puntos porcentuales, presumiblemente ante la escasez relativa de fuerza de trabajo motivada por la disminución de la PEA. Esa misma situación será responsable de que la fuerza de trabajo tendrá que permanecer activa por más años para garantizar las mismas tasas de ocupación.

El proceso de envejecimiento poblacional tiene lugar en todas las provincias y de forma relativamente homogénea. Las más envejecidas, en ambos censos, son VillaClara, La Habana y Sancti Spíritus. Estas alcanzan en el censo de 2012 el 21,9 por ciento, 19,9 por ciento y 19,7 por ciento de población de 60 años y más, respectivamente. Sinembargo, las provincias donde hubo un mayor incremento de la proporción de personas adultas fueron Pinar del Río y Las Tunas; también el municipio especial Isla de la Juventud mostró un incremento en este sentido.

La Ley nº 105/08 introduce importantes modificaciones en el contenido de la seguridad social; sin duda, las más significativas por su impacto en el comportamiento futuro de la seguridad social en el país son estas:

Se elevan las edades de jubilación en cinco años de edad y los años de servicios para ambos sexos, de forma tal que las mujeres se jubilen a los 60 años y los hombres a los 65 años, con 30 años de servicios en ambos casos. Con este aumento de la edad nos acercamos a la edad de jubilación establecida actualmente en un número considerable de países.

Se modifica el cálculo de la cuantía de las pensiones, lo que propicia que la cuantía de la pensión tenga mayor correspondencia con el aporte, el salario y la permanencia laboral de aquellas trabajadoras que se jubilen después de cumplir con la edad de 60 años o más ylos trabajadores con 65 años o más y 30 años de servicios, a quienes se les aplica 60 por ciento a los mejores cinco salarios promedio de los últimos 15 años y dos por ciento adicional por cada año en exceso.

La nueva Ley de Seguridad Social regula también el régimen de trabajo de los jubilados por edad, dando la posibilidad de que, al reincorporarse al trabajo remunerado, puedan devengar, de forma simultánea, la pensión y el salario que les corresponda por el cargo que ocuparen, siempre que este sea diferente al que desempeñaban al momento de la jubilación; pudiendo ser, no obstante, de su mismo perfil ocupacional.

Así mismo, establece los casos excepcionales en los que el Consejo de Ministros o los Consejos de la Administración Municipal pueden autorizar la reincorporación de los jubilados al trabajo remunerado al mismo cargo que venían desempeñando anteriormente, sin afectar el régimen salarial.

A partir de esta nueva Ley, todos los trabajadores realizarán la contribución especial a la seguridad social, por lo que su financiamiento estará compuesto por el aporte fundamental que recae en el Estado, la contribución de las entidades laborales y de los trabajadores.

Según la última Encuesta Nacional de Envejecimiento, realizada en 2010, las pensiones son las fuentes principales de ingresos para la población envejecida en el país.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

Puede percibirse más de una pensión de seguridad social a la que se tenga derecho, lo cual beneficia a los menores huérfanos de ambos padres y a las viudas pensionadas, lo que fortalece el reconocimiento a la mujer trabajadora. En el caso del viudo, se otorga el nuevo derecho de simultanear las dos pensiones. El derecho a la pensión por invalidez total o parcial se otorga con solo acreditar el vínculo laboral, eliminándose el requisito actual de tiempo de servicio prestado.

La Ley dispone que los cinco años naturales en los que el trabajador haya devengado sus mayores salarios serán seleccionados dentro de los últimos 15años y no 10, como estipulaba la ley anterior.

Las prestaciones en servicios y en especie del régimen de seguridad social que se otorgan gratuitamente por el Sistema Nacional de Salud a toda la población, así como todas las prestaciones del régimen de asistencia social, son financiadas directamente por las aportaciones de los empleadores y del Presupuesto Nacional con ingresos provenientes de rentas generales.

Se incorpora un régimen especial integrador de la seguridad social para los trabajadores por cuenta propia, con lo cual la cobertura abarcará a todos los trabajadores del país.

Las pensiones de la asistencia social están estrechamente vinculadas con el empleo, porque es mediante el trabajo que las personas deben garantizar sus necesidades y realización. De ahí que esta protección no es vitalicia, sino que tiene un carácter temporal y se modifica o extingue cuando cesen las causas que la generaron.

La evolución del sistema de seguridad social se puede medir mediante diferentes indicadores que evidencian su comportamiento a través del tiempo; durante el periodo2007-2016 se muestra en el siguiente gráfico. En la actualidad, el país cuenta con un millón 676.988 beneficiarios de la seguridadsocial por jubilación, invalidez y sobrevivencia, con una pensión media de 276.94pesos (ver gráfico 1).

GRÁFICO 1: PENSIONADOS EN CUBA (2007-2016)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de MTTSS

La evolución de los pensionados por la seguridad social en el país entre 2007 y 2016 se muestra en la tabla 1, donde los beneficiarios se han incrementado en más de 965.064 personas.

La tasa de crecimiento anual de los afiliados en el período estudiado muestra que los crecimientos son muy discretos, con una tasa negativa en 2015, año en el cual no se incorporaron nuevos pensionados e incluso hubo bajas del sistema.

 

Tabla 1: Beneficiarios de la seguridad social .Crecimiento anual (%)

Fuente: Elaboración propia a partir del Anuario Estadístico de Cuba de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI, 2015).

Por territorio, el mayor número de beneficiarios de la seguridad social se encuentra en La Habana, Villa Clara y Holguín, lo que corresponde –en los dos primeros casos– con las provincias de mayor número de personas mayores de 60 años.

Otro de los indicadores a tener en cuenta es la cobertura de la población en edad de retiro. Un cálculo preliminar de la proporción de jubilados con respecto a los hombres mayores de 65 años y mujeres mayores de 60 años devuelve, para 2012, una cobertura cercana a 95 por ciento, pero que se va deteriorando hasta 88 por ciento en 2015.

Si se añade a quienes reciben una pensión no contributiva –entiéndase a los adultos mayores beneficiarios de la asistencia social–, la cobertura en 2012 alcanza 97,7 por ciento e igualmente se deteriora hasta cerca de 91,3 por ciento en 2015. Una de las posibles explicaciones para este comportamiento puede ser la decisión de extender la edad de jubilación que toman los trabajadores, o sea, mantenerse activos por más tiempo, por lo que se incluyen entre los ocupados y no ingresan a los pensionados.

Otra disposición que puede afectar este indicador es la opción de recontratación para jubilados, que forma parte de los acápites de la Ley 105/08. Esto último implica que el número de ocupados a nivel global en la economía no disminuye, como lo haría de jubilarse completamente el trabajador. En el caso del pilar no contributivo, también ha decrecido el número de adultos mayores beneficiarios del régimen de asistencia social: en 2015 significaba 48 por ciento de la cantidad que se suscribía al régimen en 2004.

Al observar el comportamiento de los gastos del Régimen de Seguridad Social para el período 2010-2015, a partir de la entrada en vigor de la nueva ley, resulta que en 2010 alcanzó los 4.522 millones de pesos, mientras en 2015 alcanzó los 5.177,7 millones de pesos, esta cifra no suple lo que se gasta, lo que hace que el Estado contribuya con 21 por ciento del total del presupuesto asignado.

 

TABLA ESTRUCTURA DE LOS EGRESOS DEL PRESUPUESTO DEL ESTADO POR SEGURIDAD Y ASISTENCIA SOCIAL (AÑOS SELECCIONADOS 2010, 2014, 2015)


Fuente: Elaboración propia a partir del Anuario Estadístico de Cuba de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI, 2015).

Los gastos del Estado en seguridad social se incrementan, mayoritariamente, por el crecimiento de las pensiones por edad (ver gráfico 2).El comportamiento de este indicador por tipo de pensión puede observarse en el gráfico 2, en el cual se aprecia que el grueso de los pensionados, durante todos los años, corresponde a las pensiones por edad.

En cuanto a la estructura de los gastos, secorresponde a las pensiones por edad. Sin embargo, se mantiene estable el número de pensionados por muerte y por invalidez total, sin un incremento considerable de nuevas chequeras. En este caso, ha influido la política cubana consolidada por el sistema de salud pública, que ha proporcionado el logro de un mejor nivel de vida para la población más envejecida.

 

GRÁFICO ESTRUCTURA DE LAS PENSIONES (%) EDAD, INVALIDEZ, OTRAS (AÑOS SELECCIONADOS)


Fuente: Elaboración propia a partir del Anuario Estadístico de Cuba de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI, 2016).

 

Los pensionados de otras prestaciones (incluye Res. 675, Res.1813, y Res. Artistas) representan un porcentaje casi despreciable con respecto a la cantidad de beneficiarios totales. Sin embargo, en 2015 se incrementó apreciablemente este indicador, sobre todo por el aumento de la población envejecida, entre la cual destacan los artistas.

En los estudios sobre las edades con que se estaban jubilando los cubanos antes de la nueva ley,se observó que alrededor de 74 por ciento de los hombres se jubilaban entre los 60 y 61años, en tanto 60 por ciento de las mujeres se jubilaban entre los 55 y 56 años de edad, bajo el incentivo de continuar trabajando por contrata y recibir la pensión, más el salario de la plaza que pasan a ocupar. Ejemplo de ello son los 39.000 jubilados contratados que existían al cierre de 2008.Los hombres, como promedio, acumulan 37 años de servicio y las mujeres, 31.

Desde la crisis económica de la pasada década del noventa y hasta la actualidad, el poder adquisitivo del peso cubano ha disminuido y los precios de productos y servicios se mantienen elevados para los ingresos percibidos. Para 2011 esta situación empeoraba, como consecuencia de la combinación de la contracción de los productos racionados —que ahora deben ser adquiridos en los mercados de “oferta y demanda”— y un incremento en los salarios y pensiones medios, que no llega a compensar el incremento en el costo de la vida en Cuba. Los incrementos nominales de salarios y pensiones se ven frenados por la dualidad monetaria y cambiaria existente.

En adición, la tasa de cambio se mantiene alta (25 pesos cubanos por un CUC, este último equivalente a un dólar estadounidense) y la población se ve obligada a satisfacer algunas de sus necesidades básicas en diferentes mercados, tanto en moneda nacional como en divisa.

Por esto, para muchos trabajadores arribar a la edad de retiro constituye un momento de decisión acerca de la situación de sus futuros ingresos, pues tienen que decidirse entre su salario y la nueva fuente monetaria, dada por las pensiones. Esto muchas veces es un elemento clave para continuar en el puesto laboral, a veces esperando mejoras salariales que tributen una pensión de mayor cuantía.

El proceso de envejecimiento poblacional tiene lugar en todas las provincias y de forma relativamente homogénea.

Investigaciones realizadas apuntan que poco más de 10 por ciento de los hogares son unipersonales, conformados por personas de la tercera edad que viven solas. Esto indica que, si no tienen ayuda monetaria o en especie de la familia de interacción, carecen de otros ingresos adicionales, ya sea por nuevas contrataciones, o remesas recibidas, y pueden constituir personas vulnerables ante el relativamente elevado costo de la vida.

El censo de 2012 constató que en el país existen más hogares con adultos mayores que hogares con niños y las proyecciones indican que así será en el futuro. Por otra parte, del total de los hogares reportados, 58,6 por ciento son unipersonales y en 12,6residen adultos mayores solos; estos últimos representan el 39,6 por ciento del total de los hogares unipersonales.

Los pensionados por edad constituyen 63,4 por ciento de las personas de 60 años y más que se encuentran en la población no económicamente activa (PNEA).De ellos, los hombres alcanzan 56 por ciento, mientras que las mujeres son 44 por ciento. Esa diferencia es el resultado de las desigualdades en las trayectorias laborales de las mujeres y los hombres, pueslas entradas y salidas por los roles de género provocan que ellas acumulen menos años de trabajo y suspensiones sean menores.

Los hogares unipersonales pasaron de 490.542 en 2002 a 708.749 en 2012, incrementando proporcionalmente su participación desde 13,9 por ciento a 18,7 por ciento del total de hogares. El crecimiento de la población de 60 años y más en Cuba hace esperar un incremento proporcional de los hogares en los que ellos residen y así ha ocurrido según lo registrado en los dos últimos censos.

 

TABLA EVOLUCIÓN DE LA PENSIÓN MEDIA

Cantidad de jubilados y pensionados de la seguridad social vigentes, pensión media y altas concedidas (2011-2016)

Fuente: Elaboración propia a partir del Anuario Estadístico de Cuba de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI, 2015).

 

En primer lugar, destaca la brecha existente entre salarios y pensiones en cuanto a su magnitud. Es decir, las personas, al jubilarse, pasan de un mes en el que cobraban un salario a otro en que cobrarán jubilaciones, por lo que verán reducida la cantidad de dinero disponible para afrontar el total de gastos diarios, con cambios en su nivel de vida.

Como segundo elemento hay que destacar el comportamiento del índice de correlación pensión media/salario medio; el cual hasta 2013 se movía de forma estable, en algo menor al 70 por ciento; pero a partir de este año y hasta 2015 el coeficiente decrece, acercándose más al 50por ciento, lo que significa que las pensiones han perdido terreno respecto al salario, en cuanto a poder adquisitivo se refiere.

El siguiente gráfico muestra la relación de los salarios medios y las prestaciones medias a partir del coeficiente que los relaciona.

 

Gráfico 3: RELACIÓN ENTRE SALARIO Y PENSIÓN MEDIA (2007-2015) COEFICIENTE DE CORRELACIÓN NACIONAL

Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Cuba de la Oficina Nacional de Estadística e Información, varios años.

Durante este período, la dinámica del crecimiento salarial ha sido superior a la de las pensiones. A nivel territorial se pueden observar provincias donde, respecto a la correlación pensión media /salario medio durante el periodo 2011-2015, el coeficiente decrece y se acerca a 50 por ciento. Tales son los casos de Pinar del Río, Villa Clara y las provincias orientales (ver gráfico).

Entre las limitaciones territoriales se puede identificar, en primera instancia, que los salarios medios mensuales en el oriente del país son inferiores en relación con el resto de las provincias, lo cual tiene un impacto directo en el cálculo de las pensiones por vejez. Además, las proyecciones de tasas de actividad para las provincias cubanas señalan que Las Tunas, Holguín y Granma serán las de menores registros en ese apartado, con proyección de tasas inferiores a 49 por ciento hasta 2030.

 

GRÁFICO 4: RELACIÓN ENTRE SALARIO Y PENSIÓN MEDIA (2011-2015) POR PROVINCIAS COEFICIENTE DE CORRELACIÓN

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Cuba de la Oficina Nacional de Estadística e Información, varios años.

Esta tendencia en la estructura de la población, además de incrementar los grupos que reciben prestaciones de la seguridad social, compromete el necesario reemplazo del grupo de personas en edad laboral y, por lo tanto, las aportaciones al presupuesto para sufragar estos gastos. Así, se requiere de un crecimiento acelerado de la productividad del trabajo para generar un producto que permita sostener a la población en activo y a la cada vez mayor población inactiva.

A primera vista, el sistema cubano puede parecer homogéneo, pero una vez que se profundiza en sus características contributivas se introduce un componente diferenciador importante: la tasa de contribución depende del sector donde se esté empleado y de los ingresos que se reciba en dichos sectores.

La cotización de los trabajadores está entre las más bajas de América Latina y no se aplica a la totalidad de los empleados en el sector estatal, que es mayoritario entre las fuentes de empleo, porque las prestaciones salariales se consideran aún insuficientes para sostener la contribución individual. Debe añadirse que, dada la insuficiencia de la recaudación por la vía contributiva, el presupuesto estatal se encarga de suplir la diferencia, para garantizar el equilibrio entre contribuciones y gastos. No se trata de una conducta temporal, sino sistemática/estructural, que se ha sostenido en el tiempo desde la introducción de la universalidad para las pensiones de la seguridad social en el país. Ver Esquema 1

 

Esquema 1. El financiamiento tripartito de la Seguridad Social en Cuba

Fuente: Colina H.y OrdiozolaS.En El sistema de pensiones de la Seguridad Social en Cuba: retos actuales (inédito)

Las fuentes de las presiones económico-financieras sobre el régimen son tres, fundamentalmente. Primero, el aumento de la cuantía media de las prestaciones, ocasionado por los cambios realizados en cada una de las normativas vigentes, las revalorizaciones y el incremento del salario nominal. En segundo lugar, el aumento del número de pensionados y el estancamiento relativo de la población ocupada que se encarga de sostener dicho incremento, bajo un esquema de reparto como el cubano. Por último, la dilatación del tiempo medio de permanencia en el sistema, a partir del aumento de la esperanza de vida, geriátrica y al nacer. La combinación de estos factores genera un estado de déficit en el sistema, ocasionado por las insuficientes contribuciones de los empleados y empleadores.

Según la última Encuesta Nacional de Envejecimiento[1], realizada en 2010, las pensiones son las fuentes principales de ingresos para la población envejecida en el país. Cerca de 75,5 por ciento de los entrevistados reconoció que la principal fuente de su sustento futuro son las pensiones y jubilaciones.

Además, 71, 2 por ciento reconoció que su ingreso actual fundamental también proviene de la jubilación o pensión. Aun así, más de 80 por ciento de los miembros de la muestra subrayó el carácter insuficiente de las prestaciones monetarias que recibe. La mayoría recibe algún tipo de apoyo financiero familiar (desde el extranjero o en el país) y pocos participaban en las opciones de empleo posteriores a la jubilación. Con la reapertura al emprendimiento privado y el cuentapropismo en el país, los jubilados se han acogido también a esta forma de empleo.

En la provincia de La Habana, por ejemplo, de acuerdo al MTSS (2014), 11,71 por ciento de los trabajadores acogidos al trabajo por cuenta propia son jubilados[2]. Es por ello que se hace necesario actualizar la encuesta mencionada para refinar la información sobre los ingresos y la participación laboral de los jubilados y pensionados en Cuba.

 

La asistencia social, modificaciones más recientes

La asistencia social se presta a través de tres formas fundamentales:

Prestaciones monetarias: se entrega a familias y personas con ingresos insuficientes para satisfacer las necesidades básicas

Prestaciones en especie: representa la entrega de recursos a familias en situaciones sociales críticas, tales como colchones, camas, calzado,etc.

Prestaciones de servicios: a través de las casas deabuelos, asistentes sociales a domicilios, pagos a servicios de alimentación, consumo de electricidad, entrega de subsidios

Desde hace algunos años, se desarrolla un grupo de programas sociales como:

_ Programa nacional de servicios sociales comunitarios para el adulto mayor, el cual comprende: alimentación, reparación de viviendas, limpieza del hogar y el lavado de la ropa, y se brinda mediante el servicio de asistentes sociales. Este es el programa que más población comprende, dado el envejecimiento poblacional del país.

_ Madres solas con hijos menores a su cargo, las que reciben prestaciones por un período de tiempo, en el que se trabaja en su capacitación para incorporarlas al empleo, a fin de eliminar su dependencia de las prestaciones sociales.

_ Programa de atención a personas discapacitadas, que incluye la prestación de servicios de alimentación, reparación de viviendas, incorporación al empleo. A partir de 1995 se crea el programa de empleo a discapacitados PROEMDIS, que incluye además la rehabilitación de las personas que lo necesitan, la asistencia en el domicilio, a la familia y el apoyo de la comunidad.

_ Programa de atención a niños en desventaja social, cuyas acciones se encaminan, fundamentalmente, a otorgar suplementos alimentarios a niños con problemas de desnutrición, y a reincorporar al estudio a los menores desvinculados del sistema.

Con la implementación de todas estas iniciativas y gracias a la labor desarrollada por los trabajadores sociales, se ha facilitado la detección de nuevos casos que requieren atención.

Sin embargo, desde 2011, teniendo en cuenta los cambios que se han producido en la política social con la concentración de los servicios, eliminación de gratuidades indebidas, la descarga del Estado de la prestación de algunos servicios ha incidido de manera desfavorable en el comportamiento de los gastos de la asistencia social.

En adición, en 2015 se incrementaron las pensiones de todos los beneficiarios de la asistencia social y el país asumió un costo anual por este concepto cercano a los 349,9 millones de pesos. La asistencia mínima se incrementó a 147 pesos.

Sin embargo, cuando se analiza la evolución de los gastos de la asistencia social entre 2007 y 2015 se observa una reducción considerable de 60 por ciento, los gastos corrientes destinados a los programas sociales bajaronde 590,7 millones de pesos a 349,9 millones de pesos.

En particular, se redujeron los gastos de la asistencia social de 402 millones de pesos en 2010 a 349,9 millones en 2015(ver tabla). La cantidad de núcleos protegidos por la asistencia social se mantenía en 2015 en un total de 111.801 núcleos, cifra inferior a 2010.

 

TABLA GASTOS POR EL RÉGIMEN DE ASISTENCIA SOCIAL (años seleccionados)


Fuente: Elaboración propia a partir de Anuario Estadístico de Cuba de la Oficina Nacional de Estadística e Información, varios años.

 

Las direcciones municipales y provinciales de trabajo desempeñan un papel importante en la identificación y evaluación de los grupos y hogares vulnerables en cada uno de los territorios, así como en la rápida respuesta por parte de las instituciones locales a las carencias monetarias y materiales de las personas y familias necesitadas de apoyo.

Los problemas relacionados con la insuficiencia de recursos, disponibilidad de personal e instalaciones adecuadas para la atención de personas ancianas o con discapacidades severas, juntoa la demora en los trámites para la aprobación de las prestaciones, ponen en tensión la capacidad de respuesta y de solución –por parte de los territorios– a la situación de los grupos más vulnerables.

Las políticas para enfrentar el proceso de envejecimiento del país requieren que mejore el estado constructivo de las casas de abuelos y hogares de ancianos, así como la creación de nuevas capacidades para estas instituciones.

El país dispone actualmente de 280 casas de abuelos,45 más a partir de la implementación de las políticas sobre el envejecimiento aprobadas en 2013; sin embargo, se mantienen cuatro municipios sin esta modalidad de atención:Mariel,Caimito, Alquízar y Madruga.

 

Reflexiones finales

El escenario de recientes cambios ha colocado bajo presión los supuestos de equidad territorial que caracterizaron, en décadas anteriores, el desarrollo del país. En la actualidad, losterritorios cubanos enfrentan problemáticas sociales, algunas de ellas acumuladas y otras que emergen con mucha fuerza, como resultado de las dinámicas económicas emergentes; todo esto modificalas cartografías locales de la pobreza y la desigualdad.

Las transformaciones en las políticas económicas y sociales parecen transitar por senderos paralelos.La introducción de elementos de eficiencia en la gestión de la política social ha llevado a formulaciones de políticas aparentemente neutras, como “reducción de costos“, ”eficiencia”, “concentración de servicios”, que implican transferencias de costos de la economía remunerada a los hogares y que se asientan en una mayor presión sobre la capacidad de los actores locales para mantener logros sociales.

La sostenibilidad de las acciones de política social en los ámbitos locales requiere, necesariamente, la articulación de dichas acciones con la articulación e intervinculación de la política social con la política económica, su integralidad.Es preciso que las políticas que se asuman en el país permitan la caracterización de las necesidades de los grupos vulnerables y el diseño de acciones que se conecten con las necesidades básicas y con otras esferas,como salud, educación y cultura.

En palabras del premio Nobel Amartya Sen, “el enfoque del desarrollo humano debe preocuparse no solo por lo que hacen las personas, sino por la capacidad que realmente tienen para alcanzar aquello que desean lograr”. (2017).

 

 

[1]La encuesta en principio se diseñó para una muestra de 12.000 viviendas en todo el país, concretamente se encuestaron 10.073 viviendas y en cada una se entrevistó a un adulto mayor. La categoría adulto mayor comprende a toda persona de 60 años y más.

[2] Esta situación puede no ser igual en el resto de los territorios. Por un lado, la provincia de mayor número de trabajadores por cuenta propia registrados es La Habana, sobrepasando ampliamente al resto. Por otro, también es una de las provincias más envejecidas de la nación.

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