En 2000, Jorge García realiza, con su primera gira nacional, su sueño de llegar a lugares olvidados de Cuba.
En febrero, participó del proyecto A guitarra limpia, que desde finales de 1999, gestaba el Centro Pablo de la Torriente Brau, liderado por el poeta Víctor Casaus y por la promotora cultural, María Santucho. Este proyecto se consolidaría luego como un espacio de presentación, durante años el único, de la propuesta de la llamada novísima trova.
El año 2000 empezó para Jorge con su participación en el concierto homenaje al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.
Jorge entonó Cuando digo futuro, de Silvio y se sumó en otros con Gerardo Alfonso, Liuba María y Heidi Igualada. Además, cantó María del Carmen, el único tema de Noel incluido en el programa final (aunque al propio Jorge le habían encargado Comienzo el día, sacado, sin explicaciones lógicas, en el ensayo general).
Vamos todos a cantar…, más que un homenaje, es un rescate de la obra para niños de Teresita Fernández y de ella misma.
Teresita Fernández vivía en la casa que describe en su canción Lo feo. Construida sobre un basurero, los años habían hecho ceder sus cimientos, los huracanes esfumado una parte de los techos y sus condiciones de vida dejaban mucho que desear. Jorge y yo decíamos que Tere vivía como los protagonistas del cuento Casa tomada, del argentino Julio Cortázar.