En momentos diferentes, el Presidente Miguel Díaz-Canel, el ministro de Economía, Alejandro Gil, y el jefe de la comisión que ha conducido la reforma del modelo económico cubano, Marino Murillo, han dicho, una y otra vez, que el ordenamiento monetario no será una varita mágica.
La pandemia amenaza el intento cubano de acelerar transformaciones profundas de la economía, pensadas en función de la diversidad de formas de propiedad sobre los medios de producción.
La reciente Resolución 73 de 2020 del Banco Central de Cuba introduce mínimos ajustes a normas en vigor desde el año pasado, mal interpretadas por muchos medios de prensa.
El gobierno cubano reajusta el Plan de la Economía ante las profundas pérdidas que enfrenta con la crisis de la covid-19, pero también enseña intenciones de acelerar transformaciones del modelo.