Desde 1978, la fecundidad en Cuba no cubre la tasa de reemplazo de la población y, desde 2019, se reporta un decrecimiento natural de la población, al fallecer más personas de las que nacen.
Cuba importa aproximadamente 80 % de los alimentos que consume, y los producidos en el país no cuentan con una adecuada infraestructura para su almacenamiento, conservación y procesamiento.