Las hoy más de 15 600 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) privadas aprobadas pueden administrar o adquirir recursos estatales, e invertir en rubros históricamente monopolizados por el Estado del país caribeño.
Gibara es una urbe de unos 70 000 habitantes que, aparte de la pesca, ha vivido en gran medida del turismo, incluso antes de la llegada del Festival de Cine Pobre, que revitalizó ese rubro en la ciudad.
Con un giro hacia una mayor desregularización financiera y el mercantilismo, hasta ahora inusuales en el sistema socialista y centralizado de Cuba, y las arcas vacías de las instituciones públicas, la actual reforma económica podría marginalizar aun más a las poblaciones racializadas bajo el nuevo pacto social.
En medio de reiterados apagones de más de 20 horas diarias, problemas con el abastecimiento de agua y el acceso a servicios elementales como la salud, una nueva escalada de los precios atormenta aún más a la población cubana.
La disparidad entre los salarios del sector estatal y el no estatal “es una de las brechas que hay que trabajar desde la política”, dijo a IPS Marisol Alfonso, jefa de la Oficina de Cuba del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), advirtió sobre la precariedad del sistema de educación cubano.