En Cuba, el impacto de los programas de prevención del VIH y sida se ha visto reducido en el último lustro por la crisis económica que afronta el país.
La política antiinmigrante de la administración de Trump también ha infundado terror en miles de cubanos que han arribado a Estados Unidos en el último año.
Las cifras de los ciudadanos en situación de vulnerabilidad no han sido actualizadas desde el Censo de Población y Viviendas de 2012. El nuevo Censo debe efectuarse en el actual 2025.