Productores proponen fortalecer estrategia de frutales en Cuba

Actores del proyecto Agrofrutales propusieron aspectos para actualizar y adecuar la estrategia nacional a los contextos locales

El III Taller de apoyo a la actualización de la estrategia nacional de frutales sesionó en La Habana con la participación de productoras, productores y representantes de instituciones y organizaciones vinculadas al proyecto Agrofrutales.

Foto: Archivo IPS Cuba

La Habana, 2 feb.- Participantes del Proyecto de apoyo al fortalecimiento de cadenas de frutales (de mango, papaya y guayaba) a nivel local, Agrofrutales, se proponen actualizar la estrategia de la iniciativa y, a partir de este mes, socializarla y adecuarla a territorios cubanos.

Durante el III Taller de apoyo a la actualización de la estrategia nacional de frutales se reunieron en la capital cubana actores del proyecto en los municipios donde se implementa: Artemisa, Caimito y Alquízar (de la occidental provincia de Artemisa) y de Santiago de Cuba y Contramaestre (de Santiago de Cuba, en el oriente del país).

Acerca de la planificación estratégica en los contextos locales para el desarrollo de los frutales debatieron productores, representantes del gobierno, de la industria, la comercialización, centros de investigación, universidades, organizaciones y proyectos como HAB.AMA y Cubafrutas que, implementados por la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo, también trabajan los frutales.

Agrofrutales, una iniciativa que se suma al propósito de fortalecer las cadenas agroalimentarias, cuenta con financiamiento del gobierno de Canadá y es implementada de forma conjunta por el Ministerio de la Agricultura y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Participantes en el taller resaltaron que Cuba necesita actualizar su estrategia de frutales en medio de un contexto de nuevos actores económicos, proceso de descentralización de funciones, reordenamiento monetario, limitación de recursos y mayor incidencia de efectos del cambio climático.

Cooperación para el desarrollo de frutales

Según el embajador de Canadá en Cuba, John Geoffrey Gartshore, “la labor realizada a lo largo de estos casi seis años para diagnosticar las cadenas de frutales y hacer análisis de género, económico, financiero, de mercado, de dinámica poblacional y eficiencia energética, han servido para conformar la estrategia nacional de frutales hasta el 2030”.

A su vez, señaló que en visitas a beneficiarios del proyecto en Artemisa y Santiago de Cuba se impresionó “con los buenos resultados y beneficios que trae para mujeres, hombres y jóvenes de estas localidades”.

Desde 2013, el PNUD, el gobierno de Canadá y el Ministerio de Agricultura de la nación caribeña trabajan de conjunto con el fin de potenciar el desarrollo de los frutales en Cuba, mediante proyectos como Palma, en Santiago de Cuba, y desde el 2017, Agrofrutales.

Ambos proyectos representan un apoyo financiero de más seis millones de dólares, destinados a potenciar especialmente el desarrollo a nivel local de las cadenas del mango, papaya y guayaba, dijo el representante residente del PNUD en Cuba, Fernando Hiraldo.

Esas iniciativas, indicó, contribuyen a fomentar el enfoque de cadenas, insertar tecnologías sostenibles, fortalecer las capacidades productivas y gerenciales de las cooperativas e incrementar producciones e ingresos de productoras y productores.

Por otra parte, se desarrollan las capacidades locales para producir y utilizar bioproductos, así como para agregar valor; desarrollar prácticas agroecológicas y favorecer el empoderamiento de las mujeres en estas cadenas, destacó.

A su juicio, los procesos y resultados “han generado aprendizajes de gran utilidad para ser incorporados en una proyección estratégica que sostenga el desarrollo de frutales en Cuba”.

El país experimenta un decrecimiento en los cultivos de frutas y estas se encuentran entre las prioridades de la Ley de Soberanía Alimentaria y Nutricional (Ley SAN), aprobada en 2022.

Actualización necesaria

Cuando se inició la implementación de Agrofrutales, Cuba contaba con una estrategia nacional formulada en 2009 y con vigencia hasta el 2015. Pero el contexto cambió y, en consecuencia, la estrategia tiene que atemperarse al nuevo momento.

Para Hiraldo, construir esta visión estratégica para los frutales al 2030, que permitirá aunar esfuerzos, integrar actores, contar con prioridades claras y movilizar recursos, es una de las principales contribuciones del proyecto Agrofrutales.

Maritza Alonso, directora de Agrofrutales, señaló que el proyecto brinda la experiencia y las lecciones adquiridas durante seis años.

Mediante el intercambio y el trabajo en equipos, el taller permitió enriquecer la propuesta de estrategia actualizada luego de un proceso de consulta en las provincias.

Los equipos abordaron las amenazas, debilidades y oportunidades en el marco regulatorio, los recursos humanos, el financiamiento, la infraestructura, el mercado, la ciencia e innovación, la prestación de servicios y la provisión de insumos y tecnología.

Fruto de la construcción participativa, se profundizó en aspectos no contemplados en la propuesta llevada al taller.

En ese sentido, Agrofrutales aporta tanto el enfoque de cadena de valor y la integración de la diversidad de actores (nacionales, locales, directos e indirectos), como  la incorporación de aspectos poco considerados:  dinámica poblacional, género, mercado, análisis financiero y eficiencia energética. (2024)

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