The reception of tourists has notably increased with the start of the winter season in Cuba, a relief in the face of the poor indicators that predominated in the mayor part of 2013.
An excellent takeoff of the peak tourism season partially erased the bad spell that predominated in 2013, restored the hopes pinned on a key sector of the Cuban economy and lent credence to the favourable forecasts, though discreet, for the new year. After months with losses, the reception of foreign visitors increased in the final two months and contributed to a less grey close of the year, though still below the early forecasts of the Tourism Ministry (MINTUR).
La creación de la primera Zona Especial de Desarrollo abre expectativas y alternativas frente a uno de los problemas que más golpea a la economía cubana.
Cuando la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y su colega y anfitrión, Raúl Castro, cortaron la cinta inaugural de la Terminal de Contenedores del Mariel, confirmaron la arrancada de una obra mirada no solo como la mayor inversión de los últimos tiempos en Cuba.
Las lluvias que han llegado con el invierno cubano han castigado actividades estratégicas, como la zafra azucarera y la siembra de tabaco.
Luego de unas Navidades y un fin de año más caluroso de lo habitual, incluso para el trópico caribeño, el invierno apareció finalmente en Cuba en enero. Pero los frentes fríos han llegado acompañados de lluvias –inusuales en esta etapa del año- que trajeron, a la par, alivio y malestar en los escenarios agropecuarios. Mientras los ganaderos y productores de viandas o granos agradecen las precipitaciones, otros sectores claves para la economía, como la agroindustria azucarera y la producción tabacalera, maldicen la inoportuna humedad.
Cuba cerró un año y abrió el siguiente sumida en dos procesos muy vinculados entre sí que repercuten directamente en la vida de los trabajadores.
El año terminó en Cuba con la aprobación parlamentaria de un nuevo Código de Trabajo y el 2014 abrió entre debates de una cita sindical de carácter central. Ambos topes reiteran claves comunes: vuelven los ojos hacia los trabajadores, intentan recolocarlos en el centro de atención social y tratan de adecuar la actividad laboral a la nueva letra de un proceso de cambios económicos, que a juzgar por las declaraciones oficiales se sumerge en objetivos de complejidad mayor.