Apasionados y racionales, los críticos conversan
Diálogo con Daniel Céspedes, quien publicó recientemente un libro con entrevistas a 24 críticos de cine cubanos.
Daniel Céspedes, autor de Apasionados y racionales. Entrevistas a críticos cubanos de cine
Foto: Cortesía del entrevistado
Daniel Céspedes es uno de los críticos cubanos más persistentes, inquietos e interesantes. Su mirada, cuando uno lee cualquiera de sus textos, destila inteligencia y curiosidad; ampliando las resonancias que, siendo bastante joven, ha esparcido con su obra crítica y ensayística.
Lo vemos escribiendo lo mismo de Pier Paolo Pasolini y antologando textos sobre el autor de Accattone en su centenario, que sobre Oscar Wilde, de quien reunió los ensayos en un volumen publicado en 2017, o de Jorge Mañach, Eliseo Diego, Fina García Marruz, José Lezama Lima y de artistas visuales cubanos y de otros países. Daniel no solo es crítico de cine, sus intereses se sumergen en las artes plásticas y la literatura.
Pero en las honduras del séptimo arte, ese que define como “el mayor intento de perdurabilidad de la especie humana”, encontró un vacío, una oportunidad de dialogar con sus colegas: eran pocas las entrevistas en las que se realiza un contrapunteo, una conversación remitiéndose a los origenes latinos de la palabra: “volver juntos”, o sea, ir ambos explorando los temas con los críticos de cine de Cuba.
Ello fructificó en la publicación este año de Apasionados y racionales. Entrevistas a críticos cubanos de cine (Editorial Casa Vacía), un libro que resulta “un espacio en el que se conectan las imágenes audiovisuales con el pensamiento crítico, un fértil y vivo cruce de miradas y palabras sobre el cine”, según Rafael Acosta de Arriba resume en el prólogo.
Conversamos con él para Altercine IPS y nos expandimos más allá de los temas del libro y las propias preguntas a las que Céspedes somete a sus colegas, con la curiosidad de saber, además, qué opina este crítico y ensayista nacido en Isla de la Juventud, 1982, también apasionado y racional, sobre la crítica y el cine.
El crítico de cine es también un generador de imágenes
EPP: Desde el título intuimos el contenido del libro, pero qué es para ti la crítica de cine… ¿Y qué es ser crítico de cine?
DC: Es un divertimento interpretativo que ayuda a la expansión de las obras cinematográficas. Es prolongar un paisaje preconcebido, penetrar para reconfigurar —como dijera Lezama— la sobrenaturaleza de otros. Es expandir la visión de conjunto ajena que uno, como espectador, acoge como suya hasta enriquecerla o, sencillamente, termina rechazándola.
El cine necesita de la crítica como esta de aquel. El crítico de cine no es un realizador frustrado. Es también un generador de imágenes.

EPP: ¿Qué te motivó a concebir un libro donde dejan entrever su voz los críticos de cine cubanos?
DC: El punto de partida fue hacer un libro inédito de entrevistas a colegas. Y, en principio, muy pocas entrevistas a críticos de cine hechas por periodistas me han gustado. La idea surgió en Camagüey. Lo pensé allá en una conversación con Mario Naito y Ángel Pérez.
Como los conozco a todos, fui concibiendo cada entrevista según el crítico. Algunas preguntas intencionalmente se repiten. Pero cada una fue pensada para determinado crítico y de este modo buscar la confrontación.
Como tenía que comer, las entrevistas aparecieron en diferentes medios hasta que concebí el libro en el 2020. Pero siempre tuve en mente el libro.
Tribulaciones de una lista de críticos
EPP: ¿Tuviste algún criterio de selección para realizar las entrevistas?
DC: Sí, sí. No solo tenían que ser críticos de cine muy publicados sino los que consideré mejores, que pertenecieran a distintas generaciones. Es verdad que podía haber convencido a otros menos, pero estaban enfermos o no querían exponerse tanto.
Tampoco hay muchos críticos cubanos de cine en la isla y fuera de ella. No están todos los críticos, pero están los que tienen que estar. Pasado cinco años, además de los que están, hoy incluiría a otros.
EPP: ¿Algún nombre (o varios) que lamentas no pudieras incluir?
DC: Rufo Caballero, que ya había fallecido. Enrique Colina, que estaba muy enfermo. Rolando Pérez Betancourt, que no se sentía bien. Carlos Galiano, primero me dijo que sí y luego que no podía. Deseaba mucho que Galiano estuviera.
EPP: ¿Qué fue lo más disfrutable y lo más complejo del proceso de trabajo en el libro?
DC: Lo más disfrutable fue preparar algo distinto para cada crítico, concebir muchas de las preguntas desde su propia obra. Lo más complejo fue esperar por algunos, pero valió la pena insistir y trabajar la entrevista juntos, como lo hice con José Alberto Lezcano y Jorge Yglesias.
Jamás recomendaría leer y ver solo cine
APP: ¿Crees que el cubano es cinéfilo? ¿Y que lee crítica de cine?
DC: Es muy cinéfilo desde que hay cine en Cuba y lee las críticas porque, sin tener a veces una preparación para analizar películas, gusta confrontar internamente sus gustos con los del especialista de cine.
También el cubano tiende a opinar de todo. Y a ratos sorprende encontrarte con personas que tienen unos criterios muy atendibles sobre una escena o un personaje de determinada película.
EPP: ¿Qué condiciones, características, peculiaridades, debe poseer un crítico de cine?
DC: Haber visto mucho cine y escribir bien. También saber apreciar un libro sobre paisajes y leer filosofía, narrativa y poesía, escuchar música, ver deportes. Jamás recomendaría leer y ver solo cine.
EPP: ¿Los críticos de cine suelen leer a sus colegas? O es algo que ahora mismo, en nuestra “república letrada” es menos común?
DC: Hay de todo. Conozco a algunos que no leen a otros colegas. Pero la mayoría tiende a interesarse por lo que escribió otro, sobre todo si se ha tenido que escribir sobre una misma película.
Los críticos y la crítica en Cuba
EPP: Juan Marinello habló en La Gaceta de Cuba de una “indigencia crítica” para referirse a la crítica artística-literaria nacional. Esa frase tan citada, a mí me parece que, como etiqueta, ha sido más perjudicial que beneficiosa. ¿Cómo valoras tú la situación de la crítica en Cuba y específicamente la de cine?
DC: Los críticos de cine siempre han existido. Basta revisar las revistas de la República. Hay nombres o voces que se imponen (y se impondrán) por encima de otros. Lo propicia el propio crítico y los gustos de los lectores. Eso no se puede negar. Pero siempre, al menos en Cuba, ha habido menos críticos de cine que de artes plásticas. Más selectivos son los de ballet y los de música.
EPP: ¿Cuál es el reto mayor al que se enfrenta un crítico de cine en la Cuba de hoy?
DC: ¿En la Cuba actual? Las ganas de escribir enfrentada a los impedimentos obvios donde las circunstancias lamentables terminan obstaculizando que se escriba como uno quisiera. Ya se prefiere ver más que escribir, si bien lo primero siempre es más aconsejable. Y como conoces, hay algunos que escriben sin haber visto la película.
EPP: ¿Cuáles son las voces tutelares, las principales influencias, en tu ejercicio crítico?
DC: José Alberto Lezcano y Rufo Caballero desde sus escrituras. Enrique Colina y Carlos Galiano desde la oralidad.
EPP: ¿Libros sobre cine de otro autor que te hubiera gustado escribir?
DC: La magia del laberinto, de José Alberto Lezcano. El cine ensayo. La mirada que piensa, de Gustavo Provitina. Hay otros más, teóricos, que ahora mismo no recuerdo. Un libro muy académico jamás escribiría.
No creo que exista escuela para formar críticos de cine
EPP: Después de reunir el libro completo y poner en balanza las voces de los entrevistados, ¿qué crees define, unifica o separa a nuestros críticos de cine? ¿Cuáles pueden ser los temas o preocupaciones en común?
DC: Los define y unifica la voluntad de ver mucho cine y escribir. Los separa no solo la cuestión de gustos generacionales, sino el menosprecio de algunos géneros y formas de realización.
Aunque existe el gremio de críticos cubanos, una vez supe de la preocupación de algunos por impulsar una manera cubana de concebir la crítica cinematográfica. ¿Realmente es posible eso? No creo que exista escuela para formar críticos de cine. Y menos una manera. Se nace crítico y uno lo desarrolla.
Las mayores preocupaciones debieran estar enfocadas en apoyar un cine nacional diverso, que dialogue con el cine mundial. La épica de (y en) imágenes que nos vendieron desde hace años está tan mutilada, por suerte, como cuando se le corta el cordón umbilical a un bebé.
EPP: Si desde tu experiencia pudieras aconsejar al joven que comienza en estas andanzas… ¿Qué le dirías: que persista o que todavía está a tiempo de cruzar la calle?
DC: Lo alentaría a ver de todo, pero al mismo tiempo le daría otras opciones, para que se evite tal vez más disgustos que placeres en esta profesión mal remunerada y a veces incomprendida.
Daniel Céspedes en proyecto
EPP: ¿Algún libro sobre cine en preparación?
DC: Tengo uno terminado. Pero no sé en qué fecha pueda salir. Es sobre cine y poesía. Algo parecido a lo que hice con Eliseo Diego, aunque más extenso y ambicioso.
EPP: No pasaremos por alto en esta conversación la oportunidad de que menciones tus filmes favoritos del cine cubano: largometraje de ficción, documental y animado…
DC: Respectivamente: Papeles secundarios, de Orlando Rojas; En un rincón del alma de Jorge Dalton y El alma trémula y sola de Tulio Raggi.
EPP: Y tampoco obviamos la pregunta con la que cierras los cuestionarios de Apasionados y racionales. Entrevistas a críticos cubanos de cine. ¿Qué es el cine para ti?
DC: El mayor intento de perdurabilidad de la especie humana (2025).