Luego de una estancia en Francia, donde cumplió un amplio programa de presentaciones de su libro Ir a La Habana, el escritor cubano continuó viaje por varios países europeos, según lo previsto en su extensa e intensa agenda promocional.
En España el novelista comenzó su recorrido por tres ciudades que visitaba por primera vez y en las que fue recibido con expectación y a sala llena. En todos los casos el centro de la charla fue la más reciente novela del escritor cubano, Morir en la arena, una historia inspirada en un parricidio real y que recoge un largo período de la historia contemporánea cubana desde el punto de vista de la generación del autor.
Eduardo Roca Salazar, Chocolate o, sencillamente, Choco, sigue transitando, pincel en ristre, hacia la eternidad.
La noticia de su muerte es como un puñal en el centro de la memoria. Nunca llegué a entrevistarlo, aunque sí lo saludaba cada vez que nos encontrábamos en el Centro Pablo de la Torriente Brau, donde era asiduo visitador y parte del jubiloso público que se reunía bajo la sombra de las yagrumas en los conciertos de A Guitarra Limpia.
En abril ingresó en la Academia Cubana de la Lengua quizás la más notable feminista de las Letras Cubanas. El hecho ha producido gran regocijo en el ámbito de las mujeres literatas de la isla caribeña.
Zaida Capote, feminista, investigadora, ensayista es una de las mujeres más destacadas en el ámbito de la creación en Cuba. Es por eso que su ingreso en la Academia ha provocado un sin fin de opiniones favorables a quienes reconocen en ella una inclaudicable defensora de los derechos de la mujer y una intelectual rigurosa y tenaz.