De España, Italia y Argentina provienen las compañías con negociaciones más avanzadas para invertir en el comercio interno de Cuba
Cinco empresas de capital extranjero se disponen a socorrer el deprimido comercio interno cubano, con negocios pioneros en un sector de la economía nacional que permanecía vedado a las inversiones foráneas. Las firmas españolas lideran el interés por entrar en un sector sometido a fuertes tensiones por la inflación y el desabastecimiento.
La percepción más generalizada, según revisión de foros y redes sociales, es que buena parte de las mipymes se dedican a la reventa y que sus precios son muy elevados.
A un año y medio de la autorización de las primeras micro, pequeñas y medianas empresas (mpymes) privadas y estatales, y nuevas cooperativas, la cifra sobrepasa las 7 100. Sin embargo, la percepción de parte de la población es que no han resuelto ningún problema y sus precios son cada vez más inalcanzables.
Una relación proveniente de la lógica y las matemáticas, que viene como anillo al dedo para algunas reflexiones a propósito del actual proceso de elaboración de la esperada ley de empresas.
De mis clases de Matemática en la enseñanza media ya no recuerdo mucho. Entre las pocas cosas que conservo hay una que traigo a colación para esta nota, por sus implicaciones que trascienden su empleo en la demostración de teoremas, donde supe de ella por primera vez: la relación entre lo necesario y lo suficiente.
El meteoro arrasó en Cuba casas de cura, techos, semilleros y otras infraestructuras, cuyo rescate se prioriza aun en medio de la crisis financiera del país.
El huracán Ian ocasionó en septiembre pasado daños de consideración en la infraestructura tabacalera del occidente cubano. Ante esa situación, una de las mayores inquietudes apunta hacia las probables secuelas en las actuales y futuras cosechas y su repercusión para un producto que le genera divisas a la nación caribeña.