Cuba apunta a cerrar 2022 por debajo de 1,7 millones de visitantes internacionales, por severas limitaciones en sus principales mercados emisores durante el año.
La industria del turismo alcanzó en Cuba una reacción tan pálida en 2022, que cuesta identificarla como el despegue esperado después de dos años de apagón casi total bajo la covid. Las cifras de turistas más recientes indican un alza en comparación con el 2021, pero no consiguieron satisfacer los planes de ingreso en moneda dura que tenía la economía nacional.
Las decisiones de política tributaria más recientes del gobierno no han refrenado la expansión de las mipymes, que pasan ya de seis mil, pero pueden tener efecto inflacionario.
El reciente ajuste de la norma tributaria para las micro, pequeñas y medianas empresas cayó como un jarro de agua fría sobre los nuevos actores de la economía cubana. Después de un año de acelerada expansión de las empresas privadas, la medida que elimina la exención temporal del pago de impuestos por las mipymes de nueva constitución desató interpretaciones pesimistas.
Un 2% de crecimiento del PIB en 2022 resume tibiamente un año con persistencia de desequilibrios macroeconómicos, con la inflación, los apagones y la depresión de la oferta minorista como síntomas más visibles y la contracción de los ingresos en moneda dura como problema mayor. El ministro de Economía confía en los primeros avances de las medidas que el gobierno ha adoptado para salir de la crisis.
Los datos de la economía reportados esta semana ante la Asamblea Nacional del Poder Popular confirman otro año gris en Cuba en 2022. Entre los principales indicadores, la mayoría quedó por debajo de lo esperado, incluyendo el producto interno bruto (PIB), que cierra con un 2 % de crecimiento según dato preliminar, en lugar del 4 % a que aspiraba el gobierno.
Aunque no son tan conocidos, los frutos deshidratados tienen un mercado en el país, en restaurantes, tiendas y ferias
La necesidad en tiempos de pandemia, el espíritu emprendedor, la experimentación y el trabajo en equipo, hicieron surgir Deshidratados Habana, una iniciativa que escaló de alternativa doméstica a negocio, de ahí a mipyme y a empresa exportadora.