Un esquema diferenciado de financiamiento permitirá a los inversionistas extranjeros operar en divisas dentro de la economía cubana.
Cuba quiere atraer, con prontitud, inversiones extranjeras a su actividad comercial interna. Lo evidencian las facilidades financieras y los objetivos que comentó y amplió el gobierno en el foro empresarial celebrado hace unos días en el Hotel Nacional, de La Habana.
La obtención de resultados que satisfagan las expectativas de la sociedad requiere no sólo de efectividad en los resultados macroeconómicos y el soporte insitucional. La dirección y gestión de los procesos para lograrlos, son también cruciales.
En días pasados se posteó, en un conocido blog especializado en economía cubana, la proyección estratégica del grupo empresarial Azcuba , misma que aparece en su sitio Web. No pocos comentarios críticos surgieron a raíz del contenido divulgado. No podía esperarse menos, habida cuenta de la importancia para el país de este grupo empresarial y la crisis actual de un sector baluarte y orgullo de la nación por siglos, ahora llamado oficialmente a ser rescatado mediante un programa con más de 90 medidas.
Después de un verano de largos e inoportunos apagones, las reparaciones en marcha de la industria termoeléctrica redujeron parcialmente el déficit de electricidad.
La reincorporación casi simultánea de cuatro unidades termoeléctricas el fin de semana pasado trajo a Cuba algún alivio frente a los apagones. Los calores del verano habían agravado al máximo la insuficiencia de electricidad experimentada este año. El gobierno, sin embargo, avisó días antes que las reparaciones para recuperar la capacidad de generación serán graduales y demorarán hasta diciembre.
El gobierno anticipa que la compraventa de divisas es un paso al que seguirán otros ajustes y medidas. Los antecedentes están en los años 90.
Tres semanas después de emprender el 4 de agosto la compra de divisas el gobierno cubano sumó “la pieza faltante en el diseño: la venta de divisas a la población”. Con este paso, dio respuesta a una sensible demanda social y de los expertos.