Mujeres al volante de triciclos eléctricos en La Habana

Un proyecto de movilidad ecológica incrementa el uso transporte eléctrico y fomenta el empleo femenino en la capital cubana.

Este proyecto, además de brindar empleo femenino, podría también contribuir a romper el mito de que las mujeres no son buenas al volante, que predomina en el imaginario masculino.

Foto: Archivo IPS_Cuba

La Habana, 22 oct.- “Esta experiencia es muy novedosa, las personas se asombran cuando nos ven a nosotras, mujeres, manejando estos triciclos eléctricos”, dice Yaimara Peña, una de las 23 conductoras que en la modalidad de arrendamiento iniciaron un nuevo servicio de transporte en La Habana.

Con dos rutas, que enlazan puntos clave de la ciudad, los triciclos para seis plazas son parte de un proyecto de colaboración internacional y se integran a los planes de Cuba de incrementar el uso de medios de transporte eléctricos, una de las prioridades del sector del transporte en la estrategia socioeconómica de recuperación poscovid.

“Son fáciles de manejar, los asientos son cómodos para los clientes y hacen poco ruido”, comentó Milaidys Terry, que mueve pasajeros entre la Terminal de Ómnibus, en Plaza, hasta la Estación de Ferrocarriles, en La Habana Vieja, junto a otra ruta de trabajo.

Una de las ventajas de estas rutas es que constituyen una vía muy económica de transportarse en lugares donde el servicio de ómnibus es reducido.

La flotilla fue introducida por el proyecto Mitigación de los efectos del cambio climático con el uso de triciclos eléctricos para la transportación de pasajeros en La Habana, auspiciado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba y el Programa de Pequeñas Donaciones, del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

“Los triciclos eléctricos son en sí mismos un mensaje de apuesta por el uso de energía renovable y limpia. La intención es que este mensaje se inserte en la movilidad de las zonas y también forme parte de la identidad local”, dijo en la inauguración del servicio, el 19 de octubre, Jorge Luis Díaz, director general de Taxis Cuba.

Para Maribel Gutiérrez, representante residente del PNUD en Cuba, es importante que la nación caribeña apueste a esta movilidad alternativa que contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, aprobados en 2015.

Este proyecto innovador tributa a los ODS 5 (igualdad de género), 7 (energía asequible y no contaminante)  y 11 (ciudades y comunidades sostenibles).

Las conductoras arriendan los vehículos y pagan las cuotas establecidas a la empresa Taxis Cuba.

Foto: Archivo IPS_Cuba

Rompiendo mitos

Este proyecto, además de brindar empleo femenino, podría también contribuir a romper el mito de que las mujeres no son buenas al volante, que predomina en el imaginario masculino.

Cuando un auto se desplaza a una velocidad moderada, no es raro que no pocos conductores masculinos comenten: “tenía que ser mujer”.

Sin embargo, taxistas como Terry, con 20 años de experiencia al timón, considera: “las mujeres somos más precavidas, tal vez, un poco lentas, pero mejores en el timón, en el sentido de que tenemos más paciencia, no andamos veloces como ellos”.

La conductora llama a sus pares hombres a no tener ese concepto de las mujeres: “no somos mejores que nadie, pero sí somos muy responsables manejando y tienen que respetarnos”, dice.

Para Maritza Águila, la velocidad que alcanzan (50 kilómetros) está bien para ir con personas, aunque siempre hay algunos autos que quieren tratar de apurarnos, pero “todos tienen el derecho de moverse” en la vía.

Estos triciclos eléctricos constituyen una vía muy económica de transportarse en lugares donde el servicio de ómnibus es reducido.

Foto: Archivo IPS_Cuba

Alianza entre sector estatal y no estatal

Según Grethell Abadía, especialista comercial para este nuevo servicio, los triciclos eléctricos funcionan como emprendimiento conjunto entre el sector estatal y el no estatal, con una cooperativa de taxis.

Entre los requisitos para poder participar en la iniciativa, se incluía tener por lo menos tres años de experiencia en la conducción de vehículos y contar con licencias para ello.

“Tuvimos que pasar la escuela de automovilismo para poder habilitarnos como choferes profesionales”, dijo Peña.

Las conductoras, indicó por su parte la especialista comercial, arriendan los vehículos y pagan las cuotas establecidas a la empresa Taxis Cuba, mediante tarjetas magnéticas del banco habilitadas para ello.

La iniciativa involucró, junto a las agencias del Sistema de Naciones Unidas, a varias entidades cubanas, entre ellas los ministerios del Transporte y de Industrias y su Empresa de Equipos y Aplicaciones Narciso López.

Esta última empresa ensambló los ecotaxis y el parque fotovoltaico de una potencia de 10 kilowatts, del cual proviene la energía que consumen.

“Una vez concluidos los 16 recorridos diarios, las conductoras deben parquear los triciclos en la base para su carga en horas de la noche, fuera del horario pico de consumo eléctrico”, precisó.

De acuerdo con el ministro de Transporte de Cuba, Eduardo Rodríguez, el montaje y ensamblaje de los triciclos y del parque fotovoltaico son coherentes con la voluntad gubernamental de enfrentamiento al cambio climático. (2020)

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