Ponte Alerta Caribe concluye exitosamente su agenda de integración

Se trata de un proyecto entre Cuba y República Dominicana para fortalecer las capacidades en la gestión de riesgos de desastres y trazar una estrategia regional más efectiva.

El último taller del proyecto Ponte Alerta Caribe incluyó la validación nacional del sistema comunitario de alerta temprana ante Tsunami para el municipio Baracoa.

Foto: Archivo IPS Cuba

La Habana, 18 mar.- La iniciativa binacional Ponte alerta Caribe, que concluyó su programa de acción este viernes en la capital cubana tras más de un año de labores, tuvo entre sus principales objetivos afianzar la cooperación y trazar estrategias regionales más efectivas ante desastres.

Entre 2017 y 2018, las islas del Caribe sufrieron el devastador embate de dos huracanes categoría 5, sequías locales intensas y fuertes inundaciones costeras. Estos fenómenos pusieron a prueba los mecanismos para la gestión de riesgos de desastre e hicieron evidente la urgencia de programas de mayor eficacia para minimizarlos.

El primer paso fue lograr un acercamiento entre ambos países y la Agencia de Manejo de Emergencias y Desastres en el Caribe (CDEMA) que en el caso cubano se concretó con la firma de un memorando de entendimiento para futuros acuerdos de colaboración entre dicha organización intergubernamental y el Estado Mayor de la Defensa Civil.

Tras la experiencia de los huracanes Irma y María en 2017 fue clara la necesidad de contar con las islas grandes dentro de la asociación, lo que abrió las oportunidades de diálogo, explicó a IPS Cuba Ricardo Tellez, coordinador nacional en Cuba de Ponte Alerta Caribe.

Otras acciones, como el taller de Liderazgo de Género en Acción y Protección Humanitaria, contó con la participación de Haití.

La implementación de los albergues desmontables en Cuba es uno de los pendientes que asume el nuevo proyecto de cooperación.

Foto: Diagrama Oxfam/República Dominicana

La iniciativa fue implementada por las organizaciones no gubernamentales Oxfam, Humanidad e Inclusión(HI), Plan International, Habitat para la Humanidad y el Ministerio cubano de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, y el financiamiento de la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas( ECHO).

Redefinir los términos de la inclusión

Un propósito transversal en la agenda del proyecto fue la actualización de las herramientas y estrategias para la gestión de riesgo de desastres desde una perspectiva inclusiva.

Para Carla Vita Antonio, representante de HI en Cuba, esta fue una experiencia exitosa, considerando que se contó con la participación activa de las personas con discapacidad en cada etapa del proceso y se logró una conexión entre decisores y beneficiarios.

“Todavía hay desafíos: cambiar el enfoque asistencialista que predomina en gran parte del mundo toma tiempo, incluso para las personas con discapacidad, pero hemos avanzado”, comentó Vita Antonio.

En este sentido, uno de los objetivos más ambiciosos era el diseño e implementación de un sistema inclusivo de alerta temprana ante maremotos en el municipio de Baracoa, en el extremo oriental de Cuba, constantemente amenazado por estos eventos.

Luego de varios talleres se reelaboraron los mapas de evacuación y se logró el diseño de un sistema de aviso inclusivo que combina sirenas con luz estroboscópica (que ilumina mediante destellos, un objeto que se mueve en forma rápida y periódica), banderas de colores, megáfonos y otros medios sonoros.

Asimismo se realizaron diversos productos comunicativos para continuar los procesos de capacitación en las asociaciones de base que agrupan a personas con discapacidad y una versión actualizada y más inclusiva del Plan Familiar.

Todas estas herramientas fueron validadas por los respectivos organismos rectores a nivel nacional.

Como parte de las inversiones del proyecto también se adquirió un mareógrafo que desde Baracoa permitirá un pronóstico más preciso de la ocurrencia de tsunamis en el área comprendida entre Cuba, Haití y República Dominicana.

Continúa la cooperación binacional

Para Carlos Arenas López, responsable del programa Acción Humanitaria de Oxfam en República Dominicana, el logro más importante el proyecto es haber establecido una plataforma de intercambio que permitirá seguir desplegando la agenda de gestión de riesgo de ambos países.

Con este fin iniciará este año “Aprendiendo de Irma y María” una iniciativa que retoma el trabajo desarrollado por Ponte Alerta Caribe y algunos de sus pendientes. Este es el caso de la prueba en territorio cubano de los albergues desmontables.

Esta tecnología se utilizó en Dominicana por primera vez tras el paso del huracán Mathew en 2016, cuando ayudó a suplir la carencia de edificaciones con los criterios de protección y acceso a servicios requeridos que garanticen los derechos de los damnificados.

En ese país, muchas personas, especialmente mujeres y niñas, rehúsan ser albergadas por miedo a ser víctimas de abusos, aseguró Arenas.

Por esta razón la estructura cuenta con capacidad de separación de grupos vulnerables, así como módulos diseñados para hombres o mujeres con discapacidad, familias con niño(a)s y/o personas de la tercera edad.

Otra fortaleza es que los materiales empleados probaron ser resistente a sismos, lluvias y vientos fuertes.

“Aprendiendo de Irma y María” se propone además la creación de nuevos centros de gestión de riesgo en Matanzas y el posicionamiento de un sismógrafo al sur de esta provincia, que debe fortalecer la red sismográfica nacional, aún deficitaria en la porción occidental de Cuba. (2019)

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