Restaurantes privados forman a jóvenes de Habana Vieja

El programa de capacitación en gastronomía beneficia hoy a 350 jóvenes, en cursos de dos y tres años.

El restaurante La moneda cubana fue el primero en acoger el proyecto de desarrollo local Jóvenes Emprendedores.

Foto: Tomada de www.vivelohoy.com/

La Habana, 24 abr.- El programa autónomo Jóvenes Emprendedores, que forma en gastronomía a muchachos y muchachas sin vínculo estudiantil ni laboral, ya cuenta con el apoyo de 11 restaurantes privados, un tipo de negocio que florece en la turística Habana Vieja.

“En un inicio pensábamos que no habría una demanda alta de empleo, pero los dueños de paladares (restaurantes privados) reconocen la calidad de la formación y les dan trabajo a los egresados”, dijo a la Redacción IPS Cuba Ángel Aguilera, creador de la iniciativa y concejal del Consejo Popular Catedral, en el municipio más antiguo de la capital cubana.

Desde su surgimiento en 2010, “se ha conseguido ubicar a 106 graduados”, indicó con orgullo el representante local.

También Aguilera explicó que “se ha corrido la voz” y comenzaron a aceptar a personas interesadas de todos los municipios habaneros, en edades de 18 a 25 años. “Hoy están matriculados 350 jóvenes, en cursos de dos y tres años”, apuntó.

La iniciativa, que consta de 33 módulos, es completamente autogestionada y autofinanciada mediante los pagos por matrícula. Y para ser llevada a cabo vincula a 11 restaurantes privados, donde los jóvenes reciben clases teóricas, en el horario de la mañana, y practican en las tardes lo aprendido.

El currículo incluye técnicas gastronómicas, culinarias y de servicios, higiene y manipulación de alimentos; cocina profesional básica, internacional y cubana; coctelería, protocolo, maridaje y vinos.

Las técnicas gastronómicas y de cantina son impartidas por profesores de las no gubernamentales Federación de Asociaciones Culinarias de la República de Cuba y la Asociación de Cantineros de Cuba, respectivamente.

“Complementamos su formación con otras actividades de corte cultural: visitas a museos y funciones de teatro, que constituyen un extra a la formación que reciben de idiomas inglés y francés técnico, ortografía, expresión oral, educación formal, panorama de la cultura cubana, contabilidad básica, gerencia y relaciones públicas”, agregó Aguilera.

El proyecto de desarrollo local fue la solución pensada por el concejal, en 2010, para revertir la situación de 21 adolescentes y jóvenes de Catedral, que estaban desvinculados del estudio y el trabajo.

“Con el apoyo del restaurante La moneda cubana se concibió el programa para capacitarlos como futuros gastronómicos y fomentar en ellos valores para su incorporación integral a la comunidad. Aquí comenzó este sueño que ya tiene cinco años”, recordó Aguilera.

En la cocina de La moneda cubana, Yeinier Auti, de 25 años, se prepara para la apertura del restaurante. Supo del curso por una prima, se matriculó, estudió por tres años y se graduó en 2015.

“A mí en realidad nunca me gustó la cocina, pero le he cogido cariño y económicamente me ayuda muchísimo. Hasta ahora me siento bien con lo que hago”, compartió este joven, residente en Centro Habana.

Cerca de Auti ajetrea Dailis Noa, una chica de 18 años que se matriculó en el programa en septiembre pasado, luego de terminar sus estudios universitarios.

“Lo que más me gusta es trabajar y ejercer el servicio. Mi familia me apoyó, sobre todo mi mamá, que es gastronómica”, apuntó la muchacha, quien viaja cada día desde la localidad periférica de Arroyo Naranjo.

Concepción González, una jubilada del sector estatal que se reinsertó como secretaria docente, valora la utilidad del proyecto por los cambios que se operan en los muchachos. “Llegan de una manera y, a los seis meses, ves cuánto han crecido y madurado”, aseguró.

El programa despliega actividades como la 4ta Jornada Científica Estudiantil, que se desarrolló en Habana Vieja, del 12 al 16 de abril, bajo el llamado de Emprendiendo con sabor.

La cita brindó un espacio para que las y los estudiantes mostraran las habilidades aprendidas, conocieran sobre emprendimientos con éxito en la voz de sus protagonistas e hicieran sinergia con otros grupos de la comunidad.

En ese sentido, integrantes de la Casa de Abuelos Nueva Vida presentaron la exposición Los dulces de la abuela, y acudieron niños y niñas del Círculo de Interés Aprendiendo a cocinar, de la Escuela Primaria José Machado, como una forma de promover la integración intergeneracional.

Además incluyó conferencias sobre maridaje entre comidas y bebidas, seguridad alimentaria, rescate de la cocina habanera, patrimonio cultural, periodismo gastronómico y la utilidad de la comunicación. (2016)

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