Libro rescata una asociación proscrita de comunicadoras

Magín (1993-1996) aglutinó más de un centenar de profesionales de distintos perfiles para impulsar una comunicación con perspectiva de género.

Las y los asistentes a la presentación recibieron un ejemplar de manera gratuita.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La Habana, 4 nov.- Como un acto de justicia y memoria reconfortante fue catalogada la publicación del libro “Magín: tiempo de contar esta historia”, que compila testimonios sobre el impacto personal y social de la Asociación de Mujeres Comunicadoras “desactivada” en 1996.

Presentado la víspera en la sala Manuel Galich de la Casa de las Américas, el volumen “cuenta a varias voces parte de una historia breve –corta en el tiempo, que no pequeña-, por ratos silenciada y a veces olvidada”, del grupo fundado el 15 de marzo de 1993, tras la celebración en La Habana del I Encuentro Iberoamericano Mujer y Comunicación.

Sus autoras, Daisy Rubiera (1939) y Sonnia Moro (1940), explicaron cómo alumbraron un texto “imprescindible para las nuevas generaciones” que intenta diluir equívocos, “tras casi dos décadas de silencio, de intentos de convertirnos en tabú y distorsionar la verdadera historia”.

Magín, que significa inteligencia y sugiere un juego de palabras entre “imagen” e “imaginación”, nucleó a más de un centenar de periodistas, artistas, científicas, delegadas de gobiernos locales y diputadas nacionales, convocadas por la periodista Mirta Rodríguez Calderón.

Proporcionó a sus integrantes herramientas para informar, educar y concienciar sobre problemas sociales que precisaban de perspectiva y análisis de género.Presentación del libro “Magín: tiempo de contar esta historia”, una compilación de Daisy Rubiera y Sonnia Moro , en la Sala Manuel Galich, Casa de Las Américas, en La Habana

Impulsó de forma significativa en la agenda pública debates sobre estereotipos sexistas, los roles y atributos sexuales, el feminismo, el trabajo invisible de ellas y, sobre todo, la autoestima.

Rubiera indicó que publicaron la obra de manera independiente debido a que muchas editoriales dieron la espalda ante el temor de recibir represalias.

Para muchos todavía resulta un “repelente” las circunstancias en que en septiembre de 1996, el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC, único) decidió que el proyecto no recibiría el registro legal de asociación y debía cesar.

Algunas integrantes aseguran que tal decisión pudo estar motivada por el “celo” de entidades acostumbradas a tener el “monopolio nacional” sobre determinados temas, así como en la transgresión que implicaba un proyecto semejante en una sociedad organizada de forma verticalista y heterosexista, con una arraigada cultura patriarcal.

“¿Por qué desactivaron a un grupo de mujeres que impulsaban la revolución, muchas de ellas incluso militantes del PCC?”, cuestionó la autora, mientras insistió en que el proyecto “nos enseñó la solidaridad, la sororidad, la perseverancia y a confiar en nosotras”.

Por su parte, Moro subrayó que “aunque Magín no existe, las magineras sí”. Convino además en la existencia de un relevo para continuar la obra iniciada: “No nos desactivaron, nos multiplicaron”, dijo.

Sara Más, quien tuvo a su cargo el prólogo de la obra, explicó que en casi 150 páginas emergen recuerdos de 34 mujeres y un hombre, de Cuba y otros países que, a manera de relato personal, dan sentido a la historia colectiva de un grupo “sin normas ni reglamentos, completamente informal, particularmente espontáneo, creativo, participativo, con sentido de pertenencia, pero a la vez abierto”.

Entre el público asistente, varias protagonistas destacaron el impacto de la asociación que en apenas tres años, realizó unos 50 talleres sobre diferentes temas y trabajó en proyectos que incluían colección editorial, revista trimestral, buró de prensa para producir materiales comunicativos con enfoque de género y capacitación, entre otras ideas.

La directora de programas radiales Orieta Cordeiro aseguró que, gracias a lo aprendido en los talleres de Magín, asumió un concepto de género en los guiones de un espacio tan popular como Nosotras, que trasmite desde hace más de dos décadas Radio Progreso.

Asimismo, la comunicadora Irene Esther Ruiz argumentó que “estudiar sobre aspectos que desconocíamos, hurgar en temas tabú, nos proporcionó herramientas de análisis conceptual para, por ejemplo, desmontar posiciones justificativas de los roles asignados a las mujeres negras en la programación televisiva”.

En 2012 tuvo lugar el Coloquio Internacional Mujeres, circuito de colaboración y asociacionismo en la cultura y la historia de América Latina y el Caribe, donde se presentó un panel sobre la historia de Magín, momento cuando comenzó a levantarse el velo de silencio en que fue envuelto el grupo desde su desactivación (2015).

 

Normas para comentar:

  • Los comentarios deben estar relacionados con el tema propuesto en el artículo.
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios que incumplan con las normas de este sitio.