Con un giro hacia una mayor desregularización financiera y el mercantilismo, hasta ahora inusuales en el sistema socialista y centralizado de Cuba, y las arcas vacías de las instituciones públicas, la actual reforma económica podría marginalizar aun más a las poblaciones racializadas bajo el nuevo pacto social.
En medio de reiterados apagones de más de 20 horas diarias, problemas con el abastecimiento de agua y el acceso a servicios elementales como la salud, una nueva escalada de los precios atormenta aún más a la población cubana.
La disparidad entre los salarios del sector estatal y el no estatal “es una de las brechas que hay que trabajar desde la política”, dijo a IPS Marisol Alfonso, jefa de la Oficina de Cuba del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), advirtió sobre la precariedad del sistema de educación cubano.
El actual escenario de crisis cada vez más asfixiante ha obligado al Ministerio de Salud Pública (Minsap) ha emprender una profunda reorganización de sus procesos y recursos.