Cuba depende en gran medida de la importación de petróleo para el funcionamiento del sistema eléctrico, de la industria y de la propia vida de la ciudadanía cubana.
Para el próximo año el gobierno proyecta un crecimiento de 1 %, aunque Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevé un aumento de apenas 0,1 %.
El anteproyecto prioriza en su artículo 33 a las personas en situación de discapacidad y egresados de la “educación especial”, en la obtención de empleo, a partir del principio de capacidad demostrada y en correspondencia con las posibilidades existentes en cada municipio.
En las redes sociales, muchos cubanos critican la ejecución de un evento tan demandante en medio de las finanzas paupérrimas del país, mientras que otros la celebran por el poder de convocatoria, el fomento de la cultura o, simplemente, porque “mata” el aburrimiento.
Tras el aislamiento provocado por la covid, la isla no ha podido recuperar debidamente su industria turística, a diferencia de otros competidores del Caribe.
Actualmente, la economía, sumida en una honda crisis, sigue mayormente controlada por el Estado, aunque en los últimos años han aumentado los espacios a la participación privada, con mayor presencia en sectores como el comercio y la tecnología, entre otros.
Frente a la cada vez más crítica situación socioeconómica en la nación insular caribeña, y las trabas de la administración estadounidense actual, España se ha erigido como un destino primordial para los cubanos, no solo por la proximidad cultural y algunas facilidades para la migración, sino específicamente por la Ley de Memoria Democrática.