Mientras la tensión diplomática se intensifica, la población cubana enfrenta una cotidianidad cada vez más desafiante producto de la escasez de combustible.
La escasez de carburantes en Cuba ya ha empezado a repercutir duramente en el aumento de los precios del transporte, así como en el de la gasolina en el mercado informal, que ya alcanza a más de ocho dólares el litro.
El gobierno cubano ha puesto en práctica un plan de contingencia para enfrentar la crisis de carburantes como resultado del endurecimiento del bloqueo económico de los EE.UU.
El llamado plan de contingencia aprobado por el Consejo de Ministros incluyó, aparte del racionamiento en la venta de combustible, otras medidas impactantes.
Cuba sufre crecientes apagones, programados o no, por un déficit en la generación eléctrica superior a la mitad de la demanda nacional, con repercusiones en el bombeo de agua a la población, entre otros muchos perjuicios.
El texto final tuvo 25 modificaciones tras un debate con diputados de todo el país, de modo que la nueva ley cuenta con ocho capítulos, y se publicará, posiblemente en febrero