El mes de junio abrió con la salida en desbandada de compañías hoteleras que llevaban años operando en Cuba pese a las restricciones de las sanciones estadounidenses.
Con la nueva norma, el gobierno quiere aprovechar las infraestructuras ya establecidas y sumar los kilovatios excedentes a una red eléctrica con déficits cada vez mayores.
A pesar del amplio marco legal aprobado en los últimos años, la discriminación por orientación sexual e identidad de género sigue siendo una realidad cotidiana en Cuba.