Hace más de dos años que fue «rescatado» por el gobierno británico de la cárcel que Estados Unidos mantiene en su base naval de Guantánamo, en el oriente de Cuba, pero Asif Iqbal no logra pasar un día de su vida sin recordar la angustia del encierro injusto.
La base naval de Guantánamo, único enclave militar de Estados Unidos en un país socialista, rige la vida de los habitantes de esta región de Cuba desde comienzos del siglo XX.