El legado artístico de la animación cubana de los años sesenta ha sido recuperado por creadores independientes, paralelos a la agenda cinematográfica oficial.
Con una capacidad de 32 millones de vitroplantas, las biofábricas del país producen hoy apenas cinco millones de estas semillas de alta calidad y resistencia.
En la animación cubana suele subrayarse la obra de realizadores como Juan Padrón o Tulio Raggi. Pero, junto a ellos, hay creadores que, no por menos conocidos, dejan de ser importantes para el cine nacional.
El país sufre la deficiente implementación del comercio electrónico, limitaciones en teletrabajo e insuficientes capacidades en recursos humanos e infraestructura de instituciones y ministerios.
En la animación cubana suele subrayarse la obra de realizadores como Juan Padrón o Tulio Raggi. Pero junto a ellos hay creadores que, no por menos conocidos, dejan de ser importantes para el cine nacional.
He aquí una historia casi olvidada del cine cubano: el proceso de democratización del ICAIC que dio lugar a la organización de los llamados Grupos de Creación.