Alicia de la Campa: “Aprendimos a reconocer la oportunidad en cada fisura o grieta”
Forma parte de la serie La generación del boom demográfico en Cuba (1962-1968), cuando esos miles de niños y niñas peinan canas en un país distinto al que soñaron.
La obra de Alicia de la Campa, según ha expresado "se fundamenta en el deseo de indagar sobre el ser humano, explorar su naturaleza y la complejidad de su drama".
Foto: Cortesía de la entrevistada
Alicia de la Campa vive y trabaja en la isla caribeña. Su obra pictórica es un misterio y tiene un componente de honda raíz lírica. Además de pintar también dibuja, ilustra y hace grabados en diferentes técnicas.
Estudió Licenciatura en Educación Plástica en el Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona” (1990), pero antes transitó por la enseñanza elemental de arte (1977) y la Academia Nacional de Bellas Artes “San Alejandro” (1985).

Alicia, nacida en La Habana en 1966, ha expresado que su obra “se fundamenta en el deseo de indagar sobre el ser humano, explorar su naturaleza y la complejidad de su drama”. Y en esa indagación la artista encuentra en la representación de lo femenino el anhelo de participar, ella misma, de sus conflictos existenciales y del contexto que rodea a la mujer como sujeto.
Entre 1986 y 2013 realizó casi 30 exposiciones personales en Cuba, Estados Unidos, Corea del Sur y México. Como parte de muestras colectivas, su obra ha sido apreciada también en España, Italia, Santo Domingo, Canadá, Japón, Santa Lucía, Puerto Rico, Panamá, Australia, Francia, Venezuela y Brasil.
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Alicia y otros campos de la creación «Buena parte de mi obra tiene una apoyatura conceptual que proviene de la literatura, la fotografía, el cine, la moda. La literatura es mi segunda pasión y mi refugio. La poesía en general siempre me acompaña».
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Impartió clases de Dibujo y Pintura durante diez años en la Academia “San Alejandro”, una etapa de su vida que agradece pues, según ha confesado, fue “una gran experiencia en la medida en que brindé conocimientos y recibí crecimiento profesional, y también un invaluable enriquecimiento personal y espiritual”.
Nuestro único rol como artistas es continuar creando en medio del apocalipsis, quizás esta actitud profundamente humana, absurda, obstinada y desesperada, aporte finalmente algún sentido a nuestras vidas y a la de los demás”.
Actualmente ha sumado a su cuerpo creativo otras búsquedas temáticas, como la relación y el conflicto entre naturaleza y tecnología. Ese par conceptual animan sus obras más recientes.
Desde Maxima Estudio Galería, en La Habana Vieja, sitio que ha acogido su obra y quehacer pictórico, Alicia de la Campa sigue proponiéndonos un arte que está siempre en indagación, que se sumerge en lo hondo de lo humano para revelarnos sus esencias, apartándose de lo superfluo y banal.
La idea de esta entrevista es poner en contexto una etapa, echar atrás los recuerdos y preguntar sobre cómo ha impactado en su vida y en la de su generación el boom demográfico de los 60. Aquí están sus respuestas para La Esquina de Padura:
IPS CUBA: ¿A tu juicio qué características definen a tu generación dentro de la cultura cubana y, en específico, en los ámbitos en que te has empeñado (artes plásticas)?
Alicia de la Campa (AC): Mi generación, que irrumpe y se define en el panorama del arte a finales de los ochenta y principios de los noventa, fue definitoria de un momento donde los artistas intentaban cambiar el paisaje gris de 30 años de narrativa triunfalista, lo que constituyó un proceso de confrontación generacional en respuesta al dogmatismo de una política cultural obsoleta marcada por años de estatismo y censura.

En su devenir histórico se asimilaron y redefinieron nuevas formas de análisis conceptual y manipulación de los medios artísticos. Todas esas circunstancias, paralelamente a la caída del campo socialista (soviético, en 1991) y la entrada oficial de Cuba al llamado “Periodo Especial” (crisis económica), conformarían la base nutricia del especiado condimento de la “postmodernidad isleña”. Nuestra generación legitimaba así su certera inserción en un mercado global, ávido de consumir el excitante y peligroso arte folk-político “made in Cuba”.
También somos otra generación destinada al éxodo que descubrió muy tempranamente las costuras de la utopía e implementó las estrategias para desmontar el engranaje y rehacerlo a conveniencia, la generación que aprendió a reconocer la oportunidad en cada fisura o grieta, a mimetizarse según el entorno, a dejarse caer arriesgadamente por el agujero o pasar fluidamente al otro lado del espejo.

IPS CUBA: ¿Cómo era la Cuba soñada por tu generación durante la juventud y en particular por usted? ¿Qué podrías decirles a los jóvenes de Cuba hoy?
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Expos más recientes Entre las exposiciones colectivas más recientes en las que Alicia de la Campa ha participado se encuentran: Hamptons Fine Air Fair, Palm Beach Modem+Contemporary Art Basel, EE.UU.; en Europa en INC Air Fair Bordensee. Messe Dornbirn, Austria, y ARTMUC Art Fair, Munich, Alemania. ![]() |
AC: Esta pregunta, como todas las otras, pudo ser respondida muchos años atrás. En el presente todas mis respuestas están enrarecidas por la combustión del pasado.
Solo encuentro algunas palabras que aún resuenan con la misma intensidad y valen para todos: no dejen de amar, no dejen de luchar, no dejen de crear.
IPS CUBA: La generación del boom demográfico a la que pertenece está entrando en la tercera edad, cómo ves los principales retos que enfrenta esta generación en un país que atraviesa una de las peores crisis de las últimas décadas?
AC: Paradójicamente, como destino o consecuencia lógica, la generación que marcó el boom demográfico de los sesenta hoy forma parte de la gran diáspora cubana, la mayoría decidió marcharse, casi todos mis condiscípulos viven en otras geografías… Afortunadamente hay excepciones lúcidas y actuantes en el país, lamentablemente son muy pocas. Los pertenecientes a mi generación que aún viven y envejecen en Cuba están sumidos en el desconcierto, la desesperanza, o peor, la negación a enfrentarse a una realidad que pende sobre sus cabezas como espada de Damocles.
Pienso que mentiría o pecaría de falso optimismo si te dijese que hay “retos” a enfrentar, el único reto a enfrentar es cómo afrontar el profundo deterioro espiritual, social y económico que golpea a la nación y al individuo. El reto es sobrevivir, mantenerse vivo hasta el próximo día y poder seguir creando.—
IPS CUBA: ¿Cuál es el rol que deben asumir las y los creadores en este contexto de policrisis?
AC: Nuestro único rol como artistas es continuar creando en medio del apocalipsis, quizás esta actitud profundamente humana, absurda, obstinada y desesperada, aporte finalmente algún sentido a nuestras vidas y a la de los demás. (2026)


3 comentarios
alicia guzman
Me encantó la entrevista. Me siento muy identificada con las opinioines de la artista. Soy de esa generación y es una pena que tengamos que padecer tanto en la actualidad con todo lo que entregamos.
Omar Antonio
Soy de esa generación y esta entrevista me hizo recordar aquella etapa de mi juventud. Ahora miro atrás y siento mucha nostalgia por tantos amigos que se fueron. Y veo una Cuba que ya no es ni remotamente la misma.
Laura Borges
A mi me parece que vivir y hacer arte en Cuba en estos tiempos es una gran proeza. Felicitaciones por esta entrevista hecha con tanta sinceridad.