Con respeto y admiración recibieron cubanas y cubanos la condición de Doctor Honoris Causa que fue concedida por la Universidad de La Habana al trovador Silvio Rodríguez quien por derecho propio es uno de los más grandes artistas de toda la historia de la cultura cubana.
Mucho más allá de la canción Silvio Rodríguez ha sido la conciencia crítica de una Revolución con la cual se ha sentido siempre comprometido a pesar de errores e incomprensiones que ha sabido sortear con su gran talento y su sinceridad a toda prueba.
Padura fue uno de los invitados a la Feria del Libro de Madrid, en su edición número 82, celebrada en su sede tradicional del Parque de El Retiro.
Luego de su estancia en una residencia para escritores en Saint Nazaire, Francia, dedicada a diseñar un esbozo de su próxima novela, el cubano Leonardo Padura regresó a España para repetir como jurado del Premio Princesa de Asturias de las Letras y reencontrarse nuevamente con los lectores en la Feria del Libro de Madrid, celebrada del 26 de mayo al 11 de junio en la capital española.
“Moriremos con la duda (la sabia duda) de ser o no ser creadores importantes”, dijo el inmenso escritor Antón Arrufat desaparecido físicamente el pasado 21 de mayo. Pero nosotros sí sabemos de su lugar en la literatura cubana.
No asistí a sus honras fúnebres. No quería ver aquella caja que guardaría sus cenizas cerrada como no lo estará nunca para mí que lo quería con sus sarcasmos, sus ironías y hasta sus burlas porque siempre supe que eran una defensa y una desmesura de su ingenio sin límites y su franqueza quizás un poco brutal.
La sección deportes del noticiero del mediodía de la televisión cubana comenzó con una noticia infausta el 15 de mayo: el fallecimiento del narrador y comentarista deportivo Roberto Pacheco, decano de ese arte en la radio, la voz más veterana y conocida de Radio Rebelde en esa disciplina.