Sin conexión, el reto de los gestores de redes sociales en Cuba

Gestores de redes sociales en la isla caribeña identifican herramientas para reducir el consumo de datos o automatizan tareas para mantener sus empleos ante la desconexión.

Los apagones prolongados y las interrupciones del servicio de internet dificultan la publicación de contenido, la atención a clientes y el monitoreo de redes sociales.

Foto: Tomada de Cuba TV

Más conocido por su nombre en inglés, community managers (CM), el perfil profesional de los gestores de redes sociales en Cuba logró un auge en los últimos años que ahora ve en peligro por la desconexión a internet que enfrenta con estrategias digitales y resiliencia.

A diferencia de otros países, administrar comunidades digitales en la nación caribeña está condicionado por la baja conectividad, la crisis energética, el alto costo de los datos móviles y el limitado acceso a herramientas y plataformas.

Los apagones prolongados y las interrupciones del servicio de internet dificultan la publicación de contenido, la atención a clientes y el monitoreo de redes sociales.

El tarifazo de mayo de 2025 encareció el trabajo diario de las y los CM, especialmente para freelancers y pequeños negocios. Videos en alta calidad, transmisiones en vivo y descargas de archivos pesados consumen muchos datos, por lo que suelen planificarse cuidadosamente.

Además de representar un gasto fijo importante, el costo de internet restringe justamente la forma en que gestores de redes sociales organizan su jornada, el tipo de materiales que producen y la rapidez con que lo hacen.

A las dificultades tecnológicas se suman los obstáculos para acceder a algunas plataformas digitales para la programación de publicaciones, marketing digital, pagos y análisis.

Algunas como Metricool o Buffer, útiles para para programar publicaciones y analizar resultados, no están disponibles o presentan restricciones para usuarios en Cuba, lo que obliga a buscar alternativas.

En tanto, las limitaciones del sistema financiero complican realizar pagos o cobrar servicios a clientes en el exterior.

Pese a este panorama, el crecimiento del comercio digital y la presencia de emprendimientos en redes sociales han incrementado la demanda de especialistas en publicidad digital.

Para quienes ejercen esta profesión en la isla caribeña, el éxito depende tanto del conocimiento de los algoritmos y las tendencias, como de la capacidad para adaptarse a un entorno marcado por la incertidumbre tecnológica.

De ahí que adopten alternativas, entre ellas, trabajar con clientes en el extranjero, utilizar VPNs cuando es necesario, programar contenido en horarios con mejor conectividad y diversificar los servicios que ofrecen (diseño gráfico, redacción, edición de video y marketing).

La mayoría de las y los CM administran redes o páginas desde el teléfono móvil, ya que es más accesible que una computadora y consume menos recursos. (Foto: Tomada de Tribuna de La Habana)

Alternativas de resiliencia

En un mundo de sociedades conectadas, el concepto de mantenerse en línea para los habitantes cubanos se resume, apenas, a unas pocas horas diarias.

En este contexto se inventan estrategias de todo tipo con la esperanza de que el paquete de datos móviles llegue al mes, o aprovechar las horas de la cuenta Nauta (servicio local de internet en los hogares por conexión ADSL).

El panorama se complica para quienes en Cuba, más allá del ocio, necesitan de este medio como recurso indispensable de trabajo.

Según un sondeo realizado por IPS Cuba entre varios CM de La Habana, la estrategia actual es “publicar como se pueda”.

“Estamos con un ojo en las redes y otro en el apagón”, “es casi una odisea lograr subir al menos un post”, “vamos de cafetería en cafetería u hotel que ofrezca conexión por consumo para adelantar trabajo, porque no hay de otra”, indican varias de las personas consultadas.

En general, coinciden que la mejor estrategia consiste en planificar el contenido con varios días o semanas de antelación para aprovechar al máximo los momentos en que tienen electricidad e internet, o potenciar el uso de herramientas que le permitan trabajar sin conexión.

Entre las más útiles, señalan a:

  • Meta Business Suite: Permite programar publicaciones para Facebook e Instagram, responder mensajes desde un solo lugar y consultar estadísticas. De esta forma, evitan tener que conectarse varias veces al día.
  • ChatGPT u otros asistentes de IA: Ayudan a redactar textos, generar ideas para publicaciones, crear calendarios de contenido, corregir y adaptar mensajes para distintas redes, reduciendo el tiempo dedicado a la escritura.

En el contexto cubano, muchos profesionales coinciden en que Meta Business Suite y ChatGPT son dos de las herramientas que más tiempo les ahorran: la primera porque permite automatizar la gestión de redes sociales, y la segunda, porque acelera la planificación y redacción de contenidos.

Sin embargo, su utilidad depende de poder acceder a ellas con una conexión estable y de contar con métodos para superar las limitaciones de conectividad y energía.

Otras herramientas resilientes identificadas son:

  • Inshot y CapCut: Permiten editar videos desde el móvil sin necesidad de estar conectado a internet durante la edición.
  • Canva: Facilita crear varias publicaciones en una sola sesión de trabajo. Muchos diseñan todo el contenido mientras tienen electricidad y luego solo necesitan conectarse para subirlo.
  • WhatsApp Business: Agiliza la comunicación con las y los clientes mediante respuestas rápidas, etiquetas y catálogos, lo que evita intercambios largos de mensajes.
  • Telegram: Es muy utilizado para enviar archivos grandes y mantener comunicación con clientes o equipos de trabajo.
  • Google Drive: Sirve para almacenar contenido en la nube y compartirlo con clientes cuando hay acceso a internet, evitando enviar los mismos archivos varias veces.
  • VPNs: Muchos recurren a VPNs como Psiphon o Proton para acceder a sitios prohibidos en el país o a recursos digitales limitados por el embargo de Estados Unidos.
    El gasto mensual en datos se convirtió en uno de los principales costos operativos para las y los gestores de redes sociales en el país. (Foto: Archivo IPS)

Gestionar, pero a qué precio

Tras el aumento de las tarifas del monopolio estatal de Comunicaciones, Etecsa, en 2025, el gasto mensual en datos se convirtió en uno de los principales costos operativos para muchos gestores de redes sociales en Cuba.

Como referencia, un CM con dos o tres clientes y un uso moderado de redes puede consumir entre 30 y 60 GB al mes, especialmente si sube imágenes, responde mensajes y revisa métricas.

Mientras que quienes administran varias cuentas o trabajan con videos para Instagram, Facebook o TikTok pueden necesitar más de 80 GB mensuales, o complementar con redes WiFi cuando están disponibles.

En la práctica, muchos profesionales afirman que una parte importante de sus ingresos se destina a comprar paquetes de datos adicionales, pagar acceso a redes WiFi y mantener equipos cargados durante los apagones.

Así quienes conocen, defienden y ejecutan la compleja tarea de gestionar comunidades online en Cuba no se detienen, aún en medio de la policrisis, e incluso cuando existen aún tantos prejuicios sobre su perfil profesional.

Para muchos directivos y propietarios de negocios en Cuba, crear una plaza para estos fines representa un lujo o un gasto innecesario, sin embargo, hoy resulta imprescindible en un mundo volcado a la web. (2026)

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