Las medidas y reajustes de coherencia socioeconómica para la construcción progresiva de una economía social solidaria requieren de nuevos métodos participativos y ciudadanos.
La necesidad de proceder a “liberar las fuerzas productivas” en el país es tratada de diversas formas, tanto por economistas, profesionales de las ciencias sociales y otros emprendedores no estatales –cuentapropistas (TCP) y cooperativistas–, como ha sido de reciente explicitación por el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, y otros funcionarios del Partido y el Estado. Cada uno desde ángulos y matices diferentes y énfasis propios.
El proceso de unificación monetaria y cambiaria se acerca, encerrando múltiples complejidades, incertidumbre y riesgos.
Fuentes oficiales reiteran que los estudios, preparativos y trabajos realizados por las diferentes comisiones creadas para abordar el complejo proceso de la unificación monetaria y cambiaria en Cuba están bastante avanzados.
El mejor antídoto es abrir la economía interna y aprovechar las reservas productivas existentes por todas las formas de propiedad.
Desde la terminación de la última sesión de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral), en diciembre de 2019, se ha estado esperando la traducción de “no se decrece”, en referencia a la economía cubana y, más recientemente, en intervención del Ministro de Economía ante la televisión nacional −el 9 de enero−, se volvió a repetir lo mismo. Ello indica, entonces, que es la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) la entidad que saca cuentas primero, al indicar un ligero 0,5 por ciento de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).
Un análisis de las más recientes medidas económicas permite asegurar que es necesario avanzar bajo un enfoque sistémico para obtener los resultados esperados.
Los cubanos no llegan o se pasan es una frase atribuida al Generalísimo[1] Máximo Gómez Báez y una expresión recogida como anécdota durante la contienda Libertadora por la independencia de Cuba, que se ha trasmitido a través del tiempo, hasta nuestros días. Este enunciado muestra su vigencia ante las recientes medidas económicas adoptadas en relación con la reincorporación del dólar estadunidense y otras divisas al mercado, mediante compras minoristas en tiendas especializadas o espacios de venta destinados a este fin en las conocidas tiendas en divisas.