Lo óptimo es priorizar programas de subsidios a grupos específicos de población, más que controlar los precios.
El primero de enero de 2021 empezó a andar la economía cubana bajo un nuevo esquema: el que ha eliminado la existencia de dos monedas nacionales (aspecto más sencillo) y, sobre todo, ha suprimido la dualidad cambiaria para establecer un único tipo de cambio para cualquier mercado o transacción.
Se necesitan cambios estructurales significativos en el funcionamiento de la gestión económico-productiva del sector agroalimentario, orientados a la utilización de las potencialidades existentes.
Es necesario sustituir el modelo de gestión económico centralizado vigente por una variante económico-productiva totalmente nueva, que ayude a resolver los problemas fundamentales que gravitan sobre el buen desempeño de la producción nacional agroalimentaria.
Un repaso a las posibles razones del bajo aumento del capital foráneo, pese al reconocimiento de que es necesario para el desarrollo económico de la nación caribeña.
Cuba ha pasado por varias etapas en el proceso de desarrollo de la inversión extranjera, “desde la visión de un complemento” no muy significativo dentro de la economía, a un eslabón decisivo dentro del desarrollo económico del país.
Es necesario un proceso aperturista de mayor calado en el comercio exterior para que favorezca dinámicas de competencia y eficiencia.
Los efectos globales y locales de la covid-19 aceleraron una crisis que ya estaba inexorablemente instalada en la economía cubana, profundizando la carencia de divisas y la escasez de productos en los mercados. Además, se puso en evidencia la inoperancia de la política económica diseñada e implementada sobre la base de mecanismos administrativos para lograr cualquier resultado que trascienda la mera supervivencia durante el período de manejo de la pandemia y con posterioridad a esta.