Los cineastas cubanos independientes emigrados del siglo XXI generalmente no cargan consigo el dolor del expatriado, aunque la pérdida forme parte de su experiencia.
Cuando el documental A media voz (Heidi Hassan y Patricia Pérez Fernández, 2019) fue premiado en el Festival Internacional de Cine de La Habana, Hassan dijo en sus palabras de agradecimiento: «Con este premio el Festival legitima también el cine independiente cubano y a los cineastas cubanos que hacemos cine desde fuera del país».
Este julio Cuba perdió a una de las más importantes figuras de la literatura y la musicografía. En esta crónica se habla de un gran poeta y un excelente ser humano.
Sigfredo Ariel era un poeta y un ser luminoso. Vivía en un eterno verano y su poesía era una muestra de esa necesidad de sacar a la luz los aspectos de una cubanía que, a su modo singular, nos traía de la mano de la música y del lenguaje más coloquial a pesar de la identificable y culta elaboración de su lenguaje.
Un proyecto casi olvidado de los inicios del ICAIC fue la creación de una serie de cortos de carácter didáctico con ambiciones de enciclopedia audiovisual.
Personas en desacuerdo con los costos por ese trámite recogen firmas para exigir la cancelación de la medida, sobre todo ante la actual pandemia de la covid-19.
Cuando el 19 de marzo de 2020 el gobierno cubano anunció el permiso de estancia en el exterior sin pedir prórroga para cubanos y extranjeros residentes en Cuba, muchos pensaron que sería una medida extendida hasta el final o control considerable de la pandemia de la covid-19. Incluso, cuando el 10 de octubre, tras aprobar un nuevo Plan de enfrentamiento a la enfermedad, las autoridades de la isla informaron la posibilidad de permanecer en el extranjero hasta el 12 de octubre de 2021 sin perder la residencia en el país caribeño, otros muchos aplaudieron con beneplácito.