La recién estrenada Tacón On/Off ingresa en la escueta lista de cintas pertenecientes a un género muy poco explorado en la producción nacional.
Durante décadas, el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) priorizó géneros más convencionales y alineados con la ideología oficial, relegando el terror a un espacio casi inexistente. Esta preferencia por una estética europeizante y la desconfianza hacia géneros populares como el horror o la ciencia ficción limitaron el desarrollo de un cine de terror genuinamente cubano.
Aunque varias problemáticas han disminuido su producción, la animación cubana muestra obras de atractiva realización y factura conceptual.
En contraste con una tradición importante, e incluso experimental, sustentada por la creación de los Estudios Fílmicos de la Televisión Cubana y los Estudios de Animación del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) a inicios de los años sesenta, la producción actual de animados en Cuba muestra un debilitamiento que se manifiesta en la disminución de las obras, su escasa trasmisión en medios públicos y participación en festivales y poco impacto social.
Variadas ofertas hacen del cine un protagonista de los meses de vacaciones gracias a la actividad de la Cinemateca de Cuba y el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos.
Regresa una nueva edición del Festival de Cine de Verano en las principales salas de exhibición de la capital y de todo el país. Llega con propuestas cinematográficas que prometen estar entre la preferencia del público cubano.
Esta obra cinematográfica, en fase final de post-producción, convierte a Marilyn Solaya en la segunda cubana con dos largometrajes de ficción dirigidos.
Tuve el gusto de ser invitado por la actriz y directora Marilyn Solaya para visionar su más reciente largometraje, Estrés, en fase final de post-producción. Obra cinematográfica que convierte a esta graduada de Dirección por el ISA y de Teatro por la ENA en la segunda realizadora cubana con dos largometrajes de ficción.