A las siete y quince de la tarde- noche del pasado lunes falleció a los 99 años de edad la que puede considerarse una de las más grandes voces, femeninas y masculinas, del siglo XX cubano.
En alguna ocasión escribí sobre ella una crónica que titulé «Elogio de la serena perfección». Y es que la poesía y la imagen de Fina García Marruz me convocaba a percibir en ella y en sus textos esas cualidades acompañadas por la humildad y su apego a las cosas esenciales de la vida.
Más de diez mil personas acudieron al concierto del trovador cubano Pablo Milanés en una función donde predominó el amor y la conciliación.
No se presentaba en Cuba desde 2019. Sin embargo, afirmó que su mejor público era el de los habitantes de una isla que le profesa un verdadero culto desde los lejanos días en que comenzó a forjarse el movimiento de la Nueva Trova.
Dos exposiciones del reconocido artista visual César Leal Jiménez (Sagua la Grande, 1948) pueden ser apreciadas por estos días en dos lugares distintos de la ciudad: el Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño (Luz y Oficios, La Habana Vieja) y la Casa-Taller Antonia Eiriz (reparto Juanelo, San Miguel del Padrón). Mientras en el primer sitio se aprecia una muestra antológica de su obra gráfica (carteles y litografías), en el segundo se exhibe su producción en el tiempo de la pandemia: crayola y acrílico sobre cartulinas y lienzos vírgenes.
El poeta cubano Víctor Rodríguez Núñez ha vuelto a publicar en Cuba tras más de diez años sin hacerlo.
Víctor Rodríguez Núñez es un poeta cubano que reside fuera de la isla hace ya más de veinte años. Nunca ha dejado de venir a su país donde mantiene su casa y los amigos que en las décadas de los setenta y ochenta compartían con él tertulias y talleres y presenciaron su entrada por la puerta grande a la poesía cubana cuando ganó el Premio David y compiló diversas antologías con autores de su generación. Algunas de ellas circularon con éxito en el ámbito latinoamericano.