Las plantas le dan un toque especial y natural a la vida de los seres humanos en los sitios donde habitualmente desarrollan sus actividades más cotidianas. El lente de Ana Gabriela se acerca a esos espacios a veces insospechados.
Los animales afectivos tienen derecho a ser cuidados y protegidos.
En un lugar de Cuba, del que apenas se habla, habita un creador de maravillas.