La insoportable brevedad de la memoria
El mundo que habitamos está más poblado de muertos que de vivos, dice el autor del Hombre que amaba a los perros, quien complace a los seguidores de La Esquina con esta crónica que lo acerca más a sus lectores.
Enriquito era lo que en Cuba llamamos un “bobo”, que no es lo mismo que un “loco”. El bobo tiene cierto retraso mental, es como un niño eterno, y no suele ser agresivo, sino todo lo contrario: los bobos por lo general son afables y se hacen querer. Leer más



