Evocación de Marta García
La primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba, recientemente fallecida en Madrid, entre otras muchas hazañas danzarías, interpretó como nadie, el papel de Novia en Bodas de sangre, de Antonio Gades.
Cuando evoco a Marta García las primeras imágenes que vienen a mi memoria se remontan a mediados de la década del setenta de pasado siglo. Ella, que acaba de acceder al rango de primera bailarina en el Ballet Nacional de Cuba, bailaba en el viejo Teatro Principal de Camagüey el rol de Swanilda en un montaje de Coppelia que la troupeagramontina, dirigida por Joaquín Banegas, acababa de estrenar. Por entonces yo comenzaba a acercarme al mundo del ballet y no tenía demasiados elementos para juzgar lo que contemplaba en escena, pero lo que vi en aquella función tuvo un efecto poderoso sobre mí. Marta irradiaba energía, seguridad, sin perder la gracia histriónica que el personaje requería. Leer más



