José Martí: “Mi pensamiento no desaparecería”
Quizás las claves que develan esa sistemática y cada vez mayor presencia de Martí en el mundo actual, haya que desentrañarlas en su ética de servicio y en su alineamiento junto a los humildes.
Ni afanes de zahorí ni iluminaciones de predestinado llevaron al revolucionario cubano José Martí a prever el alcance de sus ideas cuando, en medio de la última guerra cubana por la independencia escribía esa frase en una carta a un amigo mexicano. En esa misma misiva, el organizador del Partido Revolucionario Cubano, institución que condujo a la unidad de los patriotas frente al colonialismo español, afirmaba los objetivos de mayor envergadura dentro de su labor emancipadora: «impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.»




